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A 48 años de aquel 24 de marzo

Cómo fueron los primeros días de la dictadura militar en Río Grande

Los primeros presos políticos, la situación del BIM, los desaparecidos fueguinos. El relato de un tiempo de horror, en el relato del profesor de Historia Esteban Rodríguez.

Entrevista realizada en los estudios de ((La 97)) Radio Fueguina

(escuchar audio)

Esteban Rodríguez, profesor de Historia

Datos biográficos adicionales: (*)

Guillermo Carlos Barrientos Vargas

Secuestrado el 7 de Noviembre de 1977 por las autodenominadas “Fuerzas conjuntas de Seguridad” en pleno centro de Córdoba. Tenía 24 años, era obrero y estudiante de ingeniería en la ciudad mediterránea. Esa noche había compartido cena en la casa de su mejor amigo y al momento de su secuestro ambos estaban esperando el colectivo en Av. Colón, que llevaría a Guillermo a su casa de Miller N°1227. Nunca llegaría. En la noche iluminada por las luces del centro de la ciudad cuatro personas de civil, portando armas largas, obligaron violentamente a los amigos a subirse a dos coches separados. Desde ese momento se perdió todo rastro de del compañero fueguino.

Juan Carlos Mora

Estudiante fueguino, cursaba Medicina en la Universidad de La Plata, al tiempo que compartía militancia con su joven esposa en la Juventud Universitaria Peronista. Tenía 20 años al momento que sufrió su secuestro el 1° de diciembre de 1976. Fue desaparecido junto a su compañera Silvia Amanda González, quien estaba embarazada. Está documentada su detención en la Comisaría 5° de La Plata y, posteriormente, en el centro clandestino conocido como “Pozo de Arana”.

Silvia Amanda González de Mora

Tenía 18 años y cursaba su quinto mes de embarazo cuando fue secuestrada junto a su marido, Juan Carlos Mora. Fue madre en cautiverio ilegal e inhumano. Su niño es hoy un adulto con la identidad apropiada por sus captores. Su abuela paterna fue integrante infatigable de Abuelas de Plaza de Mayo, buscando a su nieto incansablemente hasta su fallecimiento el 13 de septiembre de 2016.

Otros casos emblemáticos del terrorismo de estado en Tierra del Fuego:

Asesinato de Florencia Angélica Rojas

Tenía 27 años, era docente y querida por todos sus alumnos que la lloraron en su féretro. Su muerte fue a quemarropa, por la espalda, brutal. Su único crimen: pasar con su coche frente al Casino de Suboficiales de Río Grande. Era el 13 de diciembre de 1982, en las postrimerías de la dictadura, cuando Angélica estaba charlando con unas amigas mientras se movilizaban en su auto escuchando música. Un guardia apostado frente al Casino, aquella noche ocupado por una fiesta, dió una voz de alto e inmediatamente abrió fuego, inexplicablemente. Posteriormente declararía a los padres de Angélica que se encontraba borracho, como todos en el Casino. La de Angélica Rojas es una muerte absurda que resume el terror de una época y que aún hoy nadie olvida en Río Grande.

(*) Fuente: tierradelfuego.gob.ar

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