Según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos la inflación del año interanual entre julio de 2022 y el mismo mes de 2023 fue del 113,4% y acumula una variación que supera el 60% en lo que va del año.
Y aunque esas cifras de tres dígitos pueden poner los pelos de punta, siempre queda la sensación de que las herramientas con las cuales se mide la inflación en Argentina son insuficientes o bien ineficaces.
Pero lejos de ser una apreciación, una simple recorrida por las góndolas se transforma en prueba ineludible de las inexplicables subas que ocurren en todo el país, pero que en Río Grande, particularmente, alcanzan ribetes que rozan lo ridículo.
Apenas un ejemplo es la carne, cuyo consumo continúa a la baja según datos publicados por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

Y no es de extrañar. En nuestra ciudad se viralizaron imágenes de la semana pasada que evidencian hay supermercados que ya venden el kilo de colita de cuadril a más de $7000; el matambre (otrora corte accesible) supera los $6000.
Lo curioso es que estos mismos productos rondaban los $1000 hace exactamente un año, lo que equivale a subas de entre el 500% y el 700% sin que nadie explique a qué se debe este brutal aumento.

Porque lo indignante no termina ahí, una simple recorrida por portales de supermercados porteños evidencia que el problema es (al menos en parte) fueguino: allí se siguen encontrando cortes a precios atractivos .

La FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó su Índice trimestral que mide la participación del Estado en la renta agrícola en junio pasado y develó que $74,60 de cada $100 se van en impuestos, pero ahí no se encuentra la explciación al desfasaje entre precios del continente y la isla.

Como variable encarecedora resta solo hablar del transporte, aunque poco y nada se sabe en relación a cuánto afecta al precio final «el flete» y los impuestos para ingresar productos cárnicos a Tierra del Fuego. Pero ante el misterio, hay también una certeza: el mismo corte de carne multiplica varias veces su valor al ingresar a nuestra Provincia.
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