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Chicos Que CrecenFernanda Olmedo, prosecretaria del Juzgado de Instrucción Penal N° 2

El segmento radial del programa “Un Gran Día” en esta ocasión nos presenta la biografía de una joven profesional de la justicia fueguina.

La abogada Fernanda Olmedo nació en Río Grande 32 años atrás. La primaria la realizó en la institución que luego se convertiría en el CIERG y la secundaria la terminó en el Polivalente de Arte, por lo cual siempre se vinculó con lo artístico y especialmente con la danza.

“El arte tiene una gran influencia en mi vida, soy abogada también y es una mezcla de todo, baile muchos años bailaba en el colegio que teníamos a contraturno los talleres y también bailaba, clásico, contemporáneo, muchísimos años baile”, señaló la entrevistada, y agregó que “la parte de artística en algún momento ha tenido una gran influencia y he pensado tener un perfil artístico, pero no lo pude ver como una profesión para ejercer para el futuro y creo que tomé una decisión acorde a lo que pensaba o como me proyectaba en el futuro”.

“Sin embargo nunca lo deje de hacer, nunca me deje de mover ni de hacer actividad física, tenía muy claro que quería estudiar, eso lo tenía muy claro -amplió Olmedo-. En principio me inscribí para hacer la Licenciatura en Comunicación Social, me gustaba todo lo que era la comunicación y poder transmitir información, pero algo en mi me decía de hacer una carrera más clásica y tener una base y en base a eso, valga la redundancia, poder estudiar quizás un terciario de complemento, pero si me parecía que el esfuerzo grande lo tenía que hacer ahí joven y de hecho fue lo que hice”.

“Me fui a estudiar a capital, ingrese a la universidad de Buenos Aires, a la UBA, hice un primer año de CBC, que me fue muy bien, después hice la carrera en tiempo y forma”, expuso la abogada, teniendo en cuenta que “en la UBA tenemos el CBC, que es un año, después tenés un ciclo profesional básico que dura 3 años y después 3 años en lo que es la orientación profesional en base a lo que que cada uno quiera elegir”.

Trabajó algunos años en un estudio jurídico “grande” en capital y se dio cuenta de que ser abogada de empresas no era lo que buscaba, entonces empezó a acercarse “al lado del Estado”. En su momento, dio clases en la facultad como ayudante de cátedra y “al poder dar clases” un profesor la tomó y la llevó a trabajar con él en la Oficina Anticorrupción, en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Nación, donde realizó funciones durante 3 años en la Dirección de Investigaciones. Actualmente, desempeña un cargo como prosecretaria en el Juzgado de Instrucción Penal Número 2 de Río Grande, a cargo del doctor Raúl Sahade.

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