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Chicos Que CrecenLuis Visic, el bioquímico que realizó una mudanza emocional

En la columna radial del programa “Un Gran Día” el joven profesional presentó su historia de estudio y regreso a su ciudad después de 13 años.

El bioquímico recibido en Buenos Aires, Luis Visic, volvió a Río Grande para ejercer en el Hospital local y comentó que lo más difícil de regresar fue realizar nuevamente la “mudanza emocional” por dejar en el norte a sus amigos y compañeros.

“Después de 13 años en capital me tocó volver a casa”, expresó el profesional que cursó sus estudios locales en el Colegio Don Bosco desde el año 1994, comenzando en el jardín de cuatro años. 

Respecto de cómo decidió estudiar Bioquímica, Visic señaló que “hice una lista de todas las carreras que me parecían más o menos lindas y fui descartando una por una hasta que quedó Bioquímica, que es por la que decanté y me fui a estudiar, y la verdad que me encanta lo que hago”. 

“Una vez recibido tenía la idea siempre de volver, desde el día que me fui, pero noté que solamente con el título no alcanzaba, entonces decidí seguir, hacer una residencia y ahí quedé en la residencia de Microbiología del Británico, que era lo que a mí me gustaba en la bioquímica”, relató el riograndense, y agregó que “ahí hice los tres años de residencia, después hice dos años de jefatura y, una vez terminado, encontré en internet una convocatoria nacional del hospital de Río Grande, me inscribí y quedé, y está es la historia de mi retorno, siendo que ya quería volver”.

“Fue como un cierre muy redondo digamos, es mucho más fácil la adaptación, yo ya estoy acostumbrado al clima, me encanta el frío, ya no aguantaba el calor de la capital, tengo toda mi familia acá y es mucho más fácil volver a cosas conocidas”, destacó Visic.

Viajó a la isla con algunos días de anticipación al ingreso en su puesto de trabajo con el objetivo de tomarse un breve tiempo para recorrer nuevamente la ciudad; “Vine dos semanas antes de la fecha que acordamos para entrar y fue volver a encontrarme dónde estaban las cosas, porque en estos 13 años que yo estaba allá, venía una vez por año o dos a lo sumo, entonces era como que había muchas cosas que, si bien uno sabe dónde están, no es lo mismo venir dos semanas e irte que venir y quedarte; pero dentro de todo sí empecé como si siempre hubiese estado acá”.

Ampliando el contexto de su experiencia, el especialista consideró que “fue una mudanza, pero más de personas que de cosas, después de estar con muchos amigos y mucha gente que quiero un montón, que en el futuro las voy a poder ver y ellos van a poder venir en cualquier momento, pero fue más emocional que de cosas”. 

“En la casa tengo a mis viejos, mis abuelas, tengo gente acá, y no era tanto de traer cosas, porque las cosas ya están acá, sino que era más de decirle adiós a una etapa de 13 años, de un montón de gente y venir a encontrarme con amigos y buscar amigos nuevos y compañeros nuevos, un cambio de vida digamos”, expuso Visic.

Aun en ese marco, el fueguino subrayó la importancia de haber elegido estudiar fuera de la provincia y las enseñanzas que esa decisión le dejó. “Yo creo que fue la mejor decisión que tomé porque te ayuda a crecer, te ayuda a madurar de una forma que yo capaz que si me quedaba algunas cosas que aprendí a hacer no las hacía, o capaz que sí, pero como que el cambio de irme a otro lado, que nadie te conozca, poder ser como vos sos, a veces está bueno, porque acá sos sos Luisito, hijo de Lucho, el hijo de Rosana, y todos te conocen, en cambio allá en capital sos Luis, entonces es como armar tu historia, es otra cosa”, concluyó el bioquímico repatriado en Tierra del Fuego.

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