El portero de escuela pública de Río Grande, Celestino Demartini, fue condenado finalmente este miércoles a 12 años de cárcel por los integrantes del Tribunal de Juicio Oral que se conformó en el Distrito Judicial Norte.
Los jueces le impusieron esa pena al encontrarlo culpable de los delitos de «abuso sexual gravemente ultrajante», a lo que se suma el «suministro de material pornográfico» a una menor de edad que asistía a diario al establecimiento donde el abusador se desmepeñaba para acompañar a su padre, que cursaba sus estudios allí.
Según la instrucción realizada por el Ministerio Público Fiscal y el Juzgado de Instrucción Nº2. el depravado aprovechaba justamente esos minutos de distracción del padre para cometer los abusos contra la pequeña, que apenas superaba los 5 años.
En su fallo, el Tribunal ratificó la reconstrucción realizada, pero finalmente optó por una pena mayor a la que había solicitado previamente la Fiscalía, que eran 10 años de cárcel.
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