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Chicos Que CrecenElizabet Castillo Grandon, una nutricionista y un ejemplo de esfuerzo

La columna radial del programa “Un Gran Día” recibió el testimonio de una joven profesional fueguina que está finalizando sus estudios en Córdoba, luego de haber superado muchísimos obstáculos.

En declaraciones a ((La 97)) Radio Fueguina, Elizabet comentó que nació en Río Grande pero terminó sus estudios en Ushuaia por motivos familiares, siendo que después se trasladó a la ciudad de Córdoba para estudiar la Licenciatura en Nutrición. “A principio de año rendimos el final, así que actualmente estoy haciendo la práctica profesional en un Hospital Regional acá en Córdoba capital”, relató la futura especialista.

La vocación apareció al terminar la secundaria y no con algún conflicto por lo complicado que a veces resulta tomar la decisión universitaria. “Fue una crisis más o menos, porque toda la vida, toda la secundaria, pensé que iba a ser contadora y cuando llegó el último año salió una beca en Buenos Aires, no me va tan bien como esperaba y ahí me pregunté si realmente quería ser contadora y me tome un tiempo para pensar”, mencionó Elizabet, y agregó que “me di cuenta que no era lo mío eso, quería estudiar otra cosa, así que comencé la Licenciatura en Nutrición”.

“En parte de la información para la Licenciatura me llegó a una iglesia en ese momento que se empezó a llenar de folletos de un día para el otro y me llamó la atención, me puse a estudiar y lo tomé como una señal, la verdad. Llegó en un momento que no sabía para donde disparar y la verdad es que me encantó -señaló la riograndense-. Siempre buscaba algo relacionado a lo social y entonces vi que la Licenciatura me daba también una mano como para tener unas materias más sociales, había un área de infantil que también me gustaba y era como que tenía todo, así que eso me llegó terminando el secundario y cambió todo el panorama que tenía por muchos años”. 

“Al principio me costó mucho porque tenía grandes impedimentos por así decirlo, obstáculos, que el primero era el económico. Mi familia por ahí no tenía para solventar tantos gastos, así que ellos cumplían con una parte y yo trataba de resolver lo otro y la verdad tuve muchas dificultades, pero yo creo que con esfuerzo y con decisión también uno puede cumplir lo que quiere”, subrayó Elizabet en diálogo con Marita Romero.

Su historia es una biografía de esmero y perseverancia. Por ejemplo, a mitad de primer año perdió la tarjeta del boleto educativo y, a pesar de vivir a una hora de la facultad, tuvo que regresar diariamente caminando hasta su casa. “Era salir adelante o salir adelante y la verdad que yo creo que con decisión y mucha fuerza de voluntad se puede”, explicó la jóven. 

Sobre su experiencia, en forma de mensaje de aliento para quienes deben encarar proyectos similares, la futura profesional destacó que “te enseña a valorar muchas cosas porque vos te estás esforzando y hay una familia atrás que también se está esforzando mucho, y ser consciente y valorar lo que uno tiene, por eso es cuestión de trabajarlo y poder agradecer y ser consciente de que el esfuerzo va a traer sus frutos”. “Yo tuve una familia que siempre me aguanto, no solo mi papá sino que mi abuelos y mis tíos y me ayudaron a superar las situaciones, pero pasaron muchas cosas”, concluyó Elizabet.

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