Las reuniones en el Concejo Deliberante comenzarán temprano en la mañana. Está previsto que ya desde las 9 se lleven adelante encuentros entre los distintos bloques para terminar de definir el tema que agitó el avispero en Río Grande: la paridad de género.
Y es que la iniciativa que impulsa Javier Calisaya cuenta no solo con el consenso general del cuerpo, sino también de sectores feministas y hasta de la propia Municipalidad. Sin embargo, las «formas» en el tratamiento del proyecto terminaron por crear una nueva grieta.
Ahora, el Concejo Deliberante debe definir si finalmente le da dictamen favorable al proyecto, lo que permitiría su tratamiento en la sesión de la próxima semana: según el reglamento, tienen tiempo hasta el mediodía de este jueves para incorporar los temas que, luego, deberán pasar por la reunión parlamentaria.
No hay certezas sobre lo que ocurrirá, más allá del acuerdo general para que Río Grande cuenta con una norma que garantice la paridad de género y, en caso de que el proyecto no tenga ese dictamen necesario, seguirá en comisión.
Es este uno de los puntos clave de la discusión: más allá de que los colectivos feministas piden el tratamiento urgente de la norma, el solo hecho de no tratarlo en la próxima sesión no significa que pase a archivo.
Aún restaría tiempo y podría convocarse incluso a un encuentro extraordinario de los concejales para someter a voto el proyecto, previo a que ya en junio caiga definitivamente en saco roto con el «pase» a un cajón.
Así las cosas, se mantiene la incógnita para saber si será pronto o más tarde que Río Grande cuente finalmente con una norma que garantice la participación equitativa de ambos géneros en el cuerpo colegiado.
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