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INDECLa inflación de febrero fue de 4,7%

Con el dato informado por el INDEC, la inflación minorista acumuló una suba del 52,8% en los últimos doce meses. El gobierno estudia un paquete de medidas para contener la suba de precios.

La inflación se aceleró a 4,7% en febrero, su mayor nivel en 11 meses, según informó este martes el INDEC. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue impulsado nuevamente por grandes aumentos en alimentos.

La cifra del INDEC superó a las estimaciones del sector privado, que según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) había previsto un 3,9% para el segundo mes del año.

En enero los precios habían subido 3,9%, impulsados por subas en Alimentos. Durante el primer mes del año influyeron factores estacionales, reflejados en aumentos como los de frutas y verduras o los verificados en la división Restaurantes y hoteles.

El acuerdo con el FMI prevé un aumento de precios de entre 38 y 48% para 2022. El ministro de Economía Martín Guzmán dijo en reiteradas ocasiones que para su cartera la inflación es un fenómeno “multicausal” y que, en ese sentido, su solución requiere de un enfoque integral que contemple tanto la acumulación de reservas (para evitar presiones sobre el dólar), como un financiamiento más sano del déficit fiscal (reducción de la emisión monetaria) y políticas de precios e ingresos (para coordinar expectativas).

Sin embargo, el mercado no cree en la proyección oficial. Según el último REM, el sector privado espera una inflación anual del 55%.

Como si fuera poco, a la inercia del proceso inflacionario argentino y la escalada en la inflación internacional tras la pandemia de Covid-19, se le suma ahora una nueva disparada en el precio internacional de commodities como los granos y la energía, a raíz del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, que podría echar aún más leña al fuego.

Paquete de medidas

«El viernes empieza la guerra contra la inflación en la Argentina», anticipó el presidente Alberto Fernández durante acto en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas. “Cada vez creemos que la situación se ordena todo se ha vuelto a complicarse. Cuando pensamos que la pandemia nos dejaba un terreno libre como para poder avanzar se desata una guerra en Europa, que tiene repercusiones en todo el mundo, y también en la Argentina, que llegan en forma de complicaciones económicas”, se lamentó el primer mandatario.

Al tiempo que reconoció que “La mayor complicación es que esa guerra ha desatado una lucha tremenda por los alimentos y vuelan los precios en todo el mundo”.

La preocupación oficial respecto a de la suba de los precios, en particular de los alimentos, llevo a que el primer mandatario desde el sábado pasado este abocados con los ministros de Economía, Martín Guzmán, de Agricultura, Julián Domínguez, de Producción, Matías Kulfas en diseñar un paquete de medidas para morigerar el impacto de la suba de los precios de los principales productos agropecuarios como trigo y maíz.

En este sentido, se están analizando diversas medidas que contemplarían desde subir un par de puntos las retenciones a los productos manufacturados de soja con el objetivo de ampliar el monto del fideicomiso para el trigo, ampliar la cantidad de productos de Precios Cuidados, establecer precios máximos para algunos productos de primera necesidad, fijar el precio de la harina, entre otras.

Ayer, distintos miembros del Poder Ejecutivo mantuvieron reuniones con diferentes empresas vinculadas a los productos de consumo masivo como asimismo al sector agropecuario.

Tal como lo expuso el ministro de Economía, Martin Guzmán este lunes ante el Senado de la Nación “El objetivo es encontrar un equilibrio entre los incentivos a la producción y el impacto en la inflación interna. Dicho eso, le respondo: no se está contemplando un aumento de los derechos de exportación de los granos, del trigo, del maíz, del girasol, del poroto de soja y los demás granos”, respondió de esta manera el titular del Palacio de Hacienda ante la pregunta del senador de Entre Ríos, Alfredo De Angeli. Con esta premisa se trabaja en la Casa Rosada, explican en el entorno presidencial.

Para el gobierno la situación de Ucrania “tiene consecuencias económicas que se deberán atender”. Una de ellas es la suba de los precios de la energía y de los alimentos. En este sentido, hay ya informes tanto del FMI como del Banco Mundial que alertan respecto a un menor crecimiento y suba de la inflación.

Cabe señalar que muchas economías dependen para el suministro de alimentos dependen en gran medida de Rusia y Ucrania para los alimentos, ambos países suministran más del 75 % del trigo importado por un grupo de economías de Europa y Asia central, Medio Oriente y África.

Rusia también es una fuerza importante en el mercado de la energía y los metales: representa una cuarta parte del mercado de gas natural, el 18 % del mercado de carbón, el 14 % del mercado de platino y el 11 % del mercado de petróleo crudo.

Una fuerte caída en el suministro de estos productos básicos obstaculizaría la construcción, la industria petroquímica y el transporte

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