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Vivió casi 20 años en Río GrandeSe calló la voz de Wilmar Caballero, un grande de la Radiofonía argentina

Tenía 80 años. Figura en los anales de la radio, junto a glorias como José María Muñoz o Juan Alberto Badía. Se había establecido en Las Grutas, donde pasó sus últimos años.

La historia grande de la Radiofonía argentina despide con dolor a uno de sus pioneros y figura rutilante durante más de 60 años de profesión. Wilmar “Willy” Caballero murió este jueves 27 de enero en Las Grutas (provincia de Río Negro), donde se había establecido a fines de la primera década del siglo.

Nacido en octubre de 1941 en Rivera, en la vecina República Oriental del Uruguay, Wilmar Caballero eligió en su adolescencia vivir en Argentina, donde desarrolló toda su admirable carrera.

Con voz particularmente cálida y hablar sereno, fue parte de los años jóvenes de la radio AM en Buenos Aires; entre otras muchas participaciones de alto nivel, fue la voz comercial en las transmisiones deportivas de José María Muñoz y Dante Zavatarelli. Aportó su cuidada locución para innumerables avisos comerciales en radio y televisión.

En la década de los 70’s acompaño el furor del Rock Nacional con un programa que hizo historia: fue el creador y conductor de “Alternativa” en la desaparecida radio Antártida. Desde esa plataforma, ganó su participación como conductor y locutor de los dos recitales históricos en el Luna Park para la despedida de Sui Géneris. Esa noche leyó la frase (algunos lo dan por autor a León Gieco) que quedó grabada a fuego en el historial de Charlie García y Nito Mestre: «Adiós Sui Generis, que tengan una hermosa vida», los despidió Wilmar Caballero.

Su oficio y su calidad le permitieron granjearse amistades envidiables en el medio, como la del mismo León Gieco, su compatriota Víctor Hugo Morales o Juan Alberto Badía, con quien compartía una casi religiosa admiración por Los Beatles.

En Tierra del Fuego

A fines de los 80’s Wilmar se radicó en Tierra del Fuego, donde vistió de su elegancia y su jerarquía a numerosas emisoras de radio e incluso a Canal 13 de Río Grande, donde conducía un programa llamado “De donde vienen ellos”, donde sólo se hablaba (no sin una alta cuota de misterio y suspenso) de Ovnis y fenómenos imposibles de explicar.

Para ese entonces ya había desarrollado el oficio de periodista y como tal fue –por muchos años- corresponsal del diario Clarín para Tierra del Fuego y Santa Cruz.

Fue alrededor de 2010 cuando decidió volver a cambiar de destino y comenzó su radicación (que sería definitiva) en Las Grutas, donde administró su propia radio y hacía transmisiones especiales desde las bellas playas rionegrinas.

Allí dejó sus últimas frases. Con él la radio despide a muchas páginas gloriosas de su propia historia.

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