Roque Arana, de 46 años, falleció en la madrugada del 25 de diciembre en el Hospital Regional de Ushuaia a causa de un «paro cardiorespiratorio por obstrucción de stend coronario».
Esa fue la conclusión a la que llegaron los profesionales que realizaron la autopsia sobre el vecino de la capital que murió tras protagonizar una pelea en el bar Latino.
Justamente este antecedente hacía que el informe difundido hoy sea verdaderamente importante, teniendo en cuenta que hay incluso personas notificadas ante la sospecha de que el deceso del hombre fuera en realidad un homicidio.
Sin embargo, esto quedó descartado ya que también se sostiene en el documento oficial que las lesiones que habría sufrido Arana en la pelea nada tuvieron que ver con su muerte posterior.
Arana era paciente cardíaco y este antecedente se transforma en clave para la conclusión de las autoridades, que no han determinado de todos modos qué rol pudo jugar la ingesta de alcohol en la Navidad pasada.
Ahora resta saber cuál será la definición que adoptará la Justicia respecto al hombre que había sido, tras el deceso de la víctima, notificado de Derechos y Garantías por haber participado del pleito en el pub.
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