En el cierre de la semana pasada, se conocía que cientos de sucursales del grupo Garbarino decidían bajar las persianas ante la enorme incertidumbre que rodea a la empresa, signada por los vaivenes y la incertidumbre total.
En ese contexto, Río Grande no es la excepción y la sede que la firma tiene en nuestra ciudad y que está ubicada frente a la plaza Almirante Brown permanece con la persiana baja y realiza ventas de forma online.
A nivel nacional, son casi 4 mil los puestos de trabajo que dependen de Garbarino y en Río Grande no solo se encuentra esta sucursal, sino que la fábrica Digital Fueguina se encuentra directamente vinculada al grupo.
La crisis de Garbarino
La delicada situación de Garbarino se profundizó durante la fuerte caída del consumo se produjo durante en los últimos años, iniciada durante el gobierno de Mauricio Macri y posteriormente por la pandemia. Sus trabajadores hoy cobran desde hace meses sus salarios en cuotas.
De todos modos, Carlos Rosales aún busca una salida a la crisis y analiza alternativas, que incluyen la venta de una parte del negocio, con inyección de fondos para solventar la situación financiera.
Comentarios