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Río GrandeDon Aldo, experiencia local en el rubro de repuestos del automotor

La empresa de repuestos surgió en junio del año 1999, como un desprendimiento de lo que era una compañía de estaciones de servicios y venta de productos del automotor.

Pablo es el propietario de la firma Don Aldo y explicó los orígenes del local: “En ese momento, los socios que componían Autosur decidieron que la parte de repuestos no era lo importante dentro del conjunto de la empresa y decidieron cesar con la venta de la sección repuestos, mi padre, ya fallecido en este momento, nos reunió y nos propuso hacer esta empresa, y ahí nació Don Aldo Repuestos, de la compra de la sección de repuestos de Autosur”.

“Pasaron 22 años, ya cumplidos el primero de junio, 22 años en el rubro de repuestos, sin contar los treinta y tantos que venían de Autosur y de mi viejo anteriormente”, indicó el vecino, y agregó que “mi padre me acompañó, estuvo al frente del negocio desde el 99 hasta 2010, falleció el 9 de noviembre de 2010 y el hasta julio de 2010 estuvo dentro del negocio, acompañándome y apuntalándome a mí para poder seguir adelante en este negocio”.

A su vez, el empresario destacó a los trabajadores que lo acompañan en la tarea: “Yo estoy ahora, pero acompañado de muy buena gente que trabaja conmigo, que son los que me apuntalan. Tengo a Mario, que es mi mano derecha, que viene trabajando con mi padre desde que tiene 17 años, ahora hace poquito se jubiló, tiene 65 años, así que tengo muy buena gente acá”. 

Sobre la actividad, Pablo indicó que “tenemos que estar en permanente movimiento y viendo qué se puede inventar para poder subsistir, también los autos vienen mejorando año a año, lo que hace que sean más duraderos y se rompan menos, entonces uno tiene que estar viendo cómo acomodarse para poder seguir en el ritmo diario y acompañando el global de las cosas, lo que se viene acabando por un lado, buscarle la vuelta por el otro”.

“Obviamente, el mercado del repuesto el Río Grande ha crecido muchísimo desde que nosotros arrancamos allá en el 99, cuando había dos o tres casas de repuestos -precisó Pablo-, hoy creo que hay más de 25 casas, conectando las agencias que tienen su propia parte de repuestos, y no es una tarea sencilla”.

“Nosotros somos una empresa con bastante personal, con lo cual son costos fijos bastante grandes contra otras empresas familiares, por ahí, donde trabajan solamente los dueños o parte de la familia y no tienen empleados, entonces los costos son menores y uno tiene que estar buscando la vuelta para para llegar con el mejor costo posible y el mejor producto posible”, remarcó el continuador del legado de la familia Sist. 

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