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El Centro Integral de Salud AGP trabaja en talleres y módulos de atención

Desde noviembre pasado, siete especialistas de diversas disciplinas proponen una nueva metodología en salud. Sobrepeso, diabetes, EPOC, estrés y divorcios, son algunas de las problemáticas que se atienden.

El Centro Integral de Salud AGP abrió sus puertas en noviembre pasado y brinda atención mediante un grupo interdisciplinario de profesionales. Trabajan a partir de talleres específicos y módulos planificados por tres meses. 

Con un abordaje que integra todos los aspectos de cada situación particular, los especialistas abarcan problemas de Sobrepeso, Diabetes y Epoc, así como también conflictos de divorcio y dificultades relacionadas con el estrés, la ansiedad y los inconvenientes derivados del teletrabajo y la nuevas condiciones de vida que ha generado la pandemia de Covid-19.

El psicólogo y referente de la institución, Ariel Mansilla, comentó que “es una idea de un abordaje integral, de que haya un equipo interdisciplinario ayudándote a solucionar los problemas”. La iniciativa de trabajar de esta forma surge de la premisa de que “la solución del problema a veces está en la intersección de las disciplinas”.

Siete profesionales se encargan de la planificación y desarrollo del tratamiento para cada caso: tres psicólogos, una trabajadora social, una abogada y dos nutricionistas. Se proponen módulos de tres meses, donde el equipo acompañará en todo momento al paciente o a los involucrados en la mediación. 

“El módulo de síndrome metabólico tiene que ver con todo el funcionamiento a nivel fisiológico, de la alimentación, el sobrepeso, la diabetes y ese tipo de enfermedades -detalló Mansilla-. El módulo de EPOC sirve mucho para la gente de las fábricas, operarios textiles por ejemplo, porque no solamente es para los fumadores, sino también por el tipo de trabajo, los albañiles, la gente que trabaja en la construcción en seco, lo que se está dando mucho, igual que el asma. El módulo de familia es una mezcla entre la calidad de vida y la salud, abordar estos problemas, tratar de encontrar estas soluciones, estos puntos de encuentro de los lazos que, a veces, están rotos y de los vínculos indestructibles, como son los de la sangre. Y el último módulo está relacionado con el estrés, la ansiedad y el teletrabajo, algo que se está dando mucho, por ejemplo, entre los docentes”.

Mansilla mencionó que “un módulo es un dispositivo de abordaje que, en principio, el más tradicional constaría de noventa días, donde nosotros lo que vamos a intentar hacer -por ejemplo en los módulos que tienen que ver con el síndrome metabólico, con las enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes, sobrepeso, obesidad y las cardiopatías asociadas-, más que atacar la enfermedad, que puede ser viable, lo que tratamos de hacer es instaurar hábitos saludables y que la gente tenga información de lo que le está pasando”. 

En ese sentido, explicó que “para instalar un hábito necesitamos un tiempo prudencial de siete semanas, entonces lo que la persona hace es contratar un módulo, donde nosotros primero vamos a evaluar la situación, planificar un módulo en función de las características de la persona, comenzarlo a aplicar, ver los efectos de lo que estamos haciendo y, luego de los noventa días, hacer una evaluación y una devolución, y ver también cómo es esa continuidad”. Añadió que “a veces se renueva el módulo, a veces con distintos integrantes del equipo, todo en función de cómo se van dando las cosas”.

Respecto de los conflictos familiares por divorcios, el psicólogo expuso que “en el módulo de familia que son estas cuestiones de las mediaciones, se trata de asesorar en la complejidad de un fenómeno como el divorcio, donde nosotros apuntamos a las singularidades el grupo familiar que se está divorciando y que sea de la manera más pacífica”.

“Se prioriza la calidad de vida y la salud de ese grupo familiar y no el interés de parte, que por ahí es lo que aparece cuando se está en la parte de los abogados y todo es un desgaste y hay que ponerse de acuerdo”, indicó Mansilla. 

Asimismo, el profesional se refirió a las nuevas condiciones de vida que ha impuesto la pandemia de Covid-19 y, en función de eso, la creación de un tratamiento vinculado a los padecimientos de ansiedad y estrés que se desarrollan por esta nueva normalidad. 

“Nosotros tenemos como referencia o premisa que no puede haber un individuo sano si la sociedad no es sana, entonces con esto de la pandemia también llevamos adelante un módulo para los docentes”, expusó Mansilla, y añadió que “hicimos un relevamiento para ver lo que pasaba en otros lugares del mundo, para ver cómo se le daba herramientas a los docentes por el tema del teletrabajo, cómo iba a ser dar las clases a distancia, y vimos que hubo estrés, ansiedad; entonces armamos este módulo”. 

Por último, Mansilla remarcó que “se trabaja mucho con talleres, no solamente son entrevistas con profesionales, sino que damos talleres de alimentación saludable, de relajación, de manejo del estrés, que viene de la terapia cognitiva conductual y todo un seguimiento para ver qué hacemos con nuestra ansiedad, con nuestras emociones, sin llegar a ser una terapia, pero sí una gimnasia emocional; lo mismo que cómo hacemos ejercicio con las emociones, también tratar de reconocerlas y ver cómo las trabajamos”.

Los interesados en las propuestas del Centro Integral de Salud AGP pueden realizar una consulta en la sede de calle Jauretche al 800, a través de la página web del instituto o en las redes sociales de Instagram y Facebook. El número de teléfono de contacto es el 420935. 

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