Tras la tarea de los bomberos para apagar el incendio ocurrido en el barrio San Martín, un gran número de vecinos que viven en cercanías de la vivienda siniestrada, presenciaron una heroica tarea del personal bomberos.
Es que uno de los bomberos ingresó a la propiedad, aún envuelta en humo, y salió de ella con un perro entre sus brazos.
A partir de ese momento comenzó una tarea contrarreloj, ya que el can no reaccionaba a los estímulos y daba muestras de estar intoxicado con monóxido de carbono.
En reiteradas oportunidades se lo intentó estabilizar, pero no daba señales, por lo que fue trasladado al área de Zoonosis, donde lograron estabilizarlo.
Especialistas señalaron, tras el rescate, que el perro se encontraba escondido debajo de una cama, una práctica habitual de los animales que buscan refugio al encontrarse frente a una situación límite.
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