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Así dieron la bienvenida al 2021 las primeras regiones que lo recibieron

Nueva Zelanda tuvo un espectáculo de fuegos artificiales al que pudo asistir público, mientras que en Sidney los australianos tuvieron que verlo por televisión.

Nueva Zelanda, el archipiélago de Kiribati y las islas Samoa en el Pacífico fueron los primeros países en recibir el Año Nuevo y despedir un 2020 marcado por la pandemia del coronavirus.

A diferencia de los habitantes de Sidney, la capital australiana, donde tuvieron que conformarse con ver los fuegos artificiales por televisión, los neozelandeses sí pudieron asistir al tradicional espectáculo de fuegos artificiales.

El tradicional espectáculo de luces y sonidos en la bahía de Sidney esta vez sólo fue para verlo a través de una pantalla, ya que la capital de Australia tuvo un rebote en los casos de coronavirus durante los últimos días.

A las 7 de la mañana de Argentina (10 GMT) los 300 mil habitantes de Kiribati y Samoa, en el Pacífico Sur, fueron los primeros en recibir el 2021.

Aunque en gran parte no se vieron afectadas por la pandemia, las naciones del Pacífico experimentaron una nueva forma de Año Nuevo, debido al cierre de fronteras, el toque de queda y el confinamiento.

En tanto en la estación balnearia Taumeasina, rodeada de palmeras cerca de Apia, la capital de Samoa, Tuiataga Nathan Bucknall, que dirige una propiedad, se enorgullece de poder acomodar a un número ilimitado de huéspedes, aunque aclaró que, por la pandemia, esta vez la venta de alcohol se cortaba a las 11 de la noche.

 

Último país en entrar en 2021

La última región en dar la bienvenida al Año Nuevo serán las Islas Baker y Howland, pertenecientes a los Estados Unidos. Desde la perspectiva de nuestro huso horario, lo harán mañana viernes a las 13:00. Como curiosidad extra, apuntar que Francia es el país que celebra el Año Nuevo en mayor número de ocasiones, debido a lo esparcidos que están por el mundo algunos de sus departamentos y territorios de ultramar, que se localizan en 12 husos horarios distintos.

Nueva Zelanda tuvo un espectáculo de fuegos artificiales al que pudo asistir público, mientras que en Sidney los australianos tuvieron que verlo por televisión.