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A 10 años del matrimonio igualitario: cómo votaron los fueguinos en el Congreso

La iniciativa, impulsada por Cristina Fernández de Kirchner, dividió a la sociedad, generó el repudio de la Iglesia Católica y tuvo apoyos y rechazos transversales. De los 8 parlamentarios fueguinos en ambas cámaras, solo dos votaron en contra: Rosana Bertone y Liliana Fadul.

La ley de matrimonio igualitario, sancionada por el Congreso nacional hace exactamente 10 años, el 15 de julio de 2010, significó un gran paso adelante y un salto cultural en la ampliación de derechos de la población.

Argentina fue el primer país de América Latina en reconocer la unión entre dos personas del mismo sexo en todo su territorio nacional. Además, fue el segundo país del continente -después de Canadá- y el décimo a nivel mundial en legalizar este derecho.Su tratamiento dividió a la sociedad, generó el repudio de la Iglesia Católica y tuvo apoyos y rechazos transversales, tanto en el oficialismo como en la oposición parlamentaria.La ley recibió media sanción en la Cámara de Diputados el 5 de mayo del 2010 por 126 votos a favor y 110 en contra, y se convirtió en ley en el Senado en la madrugada del 15 de julio, con una mayoría más ajustada de 33 votos a favor y 27 en contra.
¿Y los fueguinos?

Con cinco Diputados en la Cámara Baja y tres en la Cámara Alta, la provincia de Tierra del Fuego jugaba un rol clave en el debate por la normativa. Es que, tal y como ocurrió con otros temas sensibles (por ejemplo, la ley del aborto, hace años) y a pesar de ser impulsado por los Kirchner, los parlamentarios tuvieron «libertad» de acción para votar de acuerdo a sus convicciones.

En Diputados, hubo panorama dividido en cuanto a la votación: Mariel Adela Calchaquí (quien luego fuera condenada por «truchar» su título secundario), Nélida Belous y Rubén Sciutto se inclinaron por el sí. Se opusieron y hasta militaron fuertemente por el no Liliana «Chispita» Fadul y Rosana Bertone.

En el caso de la ex gobernadora de Tierra del Fuego, su posición fue llamativa por la cercanía que tenía entonces con el matrimonio presidencial K. Sin embargo, su devoción, remarcada en varias oportunidades por ella misma, fue más fuerte. Esto le valió meses después de la votación y ya en las elecciones del 2011, que medios nacionales la catalogaran como «La Devota».

«Su militancia no es sólo peronista, también suscribe la causa de la heterosexualidad obligatoria. Como diputada, votó en contra del matrimonio igualitario, aun en disidencia con Néstor Kirchner que le pidió especialmente que apoyara esta iniciativa. Rosana ya había firmado un compromiso con un proyecto de ley unión civil y no quería que dos personas del mismo sexo tengan el mismo status matrimonial que un hombre y una mujer. Es muy creyente, no sólo en Dios, sino en que el matrimonio es sagrado —aunque se conoce poco de su vida personal— y tiene buenas relaciones con la Iglesia Católica y evangélica», escribía Luciana Pecker, hace casi una década, para el diario Página 12.

En Senadores

En la Cámara Alta, el panorama fue diametralmente opuesto. Sin oposición, los parlamentarios fueguinos apoyaron en conjunto la iniciativa propuesta por el oficialismo. Así, aportaron los tres votos clave para que la normativa prosperara.

Mario Jorge Colazo, María Rosa Díaz y el fallecido senador José Martínez se inclinaron por el sí y colaboraron para que esa madrugada del 15 de julio de 2010, la Argentina se transformara en un país más justo.

 

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