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La impresionante invasión de langostas preocupa en el noreste argentino

Mangas que se cuentan por millones de la especie “Langostas del desierto" se instalaron en las fronteras de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe.

Una plaga de langostas, especie que provoca daños en la actividad agrícola y puede consumir alimentos para 35 mil personas, cruzó el río Paraná y llegó a la provincia de Corrientes cerca del límite con Entre Ríos según la representación de la Agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura en el país.

Se trata de la especie «Langostas del desierto» que pueden desplazarse hasta a 150 kilómetros en un día y que, si bien es una plaga rural, se convierte en urbana llegando a pueblos y ciudades.

De todas maneras, es un insecto que no afecta a la salud de las personas ni de los animales pero puede impactar en la actividad agrícola en forma directa y a la actividad ganadera de forma indirecta, alimentándose de los recursos forrajeros y producir daños, también, en la vegetación nativa, según informó Télam.

Esta manga de langostas ingresó el 21 de mayo pasado desde Paraguay hacia la provincia de Formosa, en donde se instaló definitivamente siete días después.

La plaga partió del departamento formoseño de Pilagás, en el este de Formosa, y desde allí continuó avanzando hacia las provincias de Chaco y Santa Fe, impulsadas por el viento procedente del norte. El martes pasado fueron avistadas en la región de Santa Fe, a 250 kilómetros de la frontera con Brasil.

 

No son peligrosas para los humanos

Aunque se trata de una plaga rural no se descarta que, por el sentido de las corrientes de viento, esta logre ser arrastrada hasta puntos urbanos, por lo que los expertos del Senasa llamaron a los ciudadanos a la calma, dado que es poco probable que generen algún impacto en animales o personas, debido a que solo se alimentan de capas vegetales.

Aquello es lo que las convierte en agentes muy perjudiciales para los cultivos y, por ende, para las personas que viven de esta actividad productiva.

Sobre la inquietud de si pueden actuar como transmisores de algún tipo de enfermedad o virus, las autoridades argentinas reiteraron que dichas langostas no representan ningún vector de posible contagio y menos de Covid-19.

Según Héctor Medina, coordinador del Programa Nacional de Langostas y Tucuras del Senasa, en las últimas cuatro semanas esta plaga ha recorrido una distancia equivalente a, aproximadamente, 1.000 kilómetros y logró adentrarse en la provincia de Entre Ríos, conocida por su cultivo de yerba mate, la que colinda con ciudad de Buenos Aires por el norte.

En las zonas en las que la temperatura es más baja, la velocidad de desplazamiento de las langostas se ve reducida. Por el momento, los expertos del Senasa trabajan en rastrear la línea de movilización de la manga, que está a menos de 200 kilómetros de la frontera con Brasil.

(Captura de video Senasa)

 

Brasil se prepara para la llegada de la plaga

De cara al avance de la plaga por Argentina rumbo a suelo carioca, el gobierno de este último país declaró estado de emergencia fitosanitaria en Río Grande do Sul y Santa Catarina.

Con la entrada en vigencia de la medida de emergencia, el ejecutivo brasileño podrá poner en marcha un plan para eliminar la plaga a través del uso de productos agrícolas que serán importados en los próximos días, en los dos estados mencionados, los cuales son reconocidos como grandes productores de cereales.

Pese a lo anterior, los pronósticos de lluvia y sistemas fríos para el sur de Brasil llevan a los expertos a calificar como “poco probable” la posibilidad de que las langostas se desplacen hasta entornos urbanos.

A fin de cumplir con las tareas de control de la manga, el Ministerio de Agricultura de Brasil llegó a un acuerdo con el Sindicato de las Empresas de Aviación Agrícola (Sindag) para, en caso de ser necesario, utilizar 426 aeronaves equipadas con pulverizadores en Río Grande do Sul.

Acerca de esta técnica de control de plagas, Gabriel Colle, el director del Sindag, señaló que “la aviación agrícola es considerada mundialmente como una de las principales armas de combate de nubes de langostas”.

 

La incidencia del cambio climático

Los reportes tanto de las autoridades argentinas como de las brasileñas dan cuenta que, desde 2015, este tipo de mangas de langostas se presentan de forma “relativamente frecuente” en la zona comprendida entre ambos países.

En los años 1938, 1942 y 1946 esta misma especie de langostas afectó los cultivos de arroz de estados como Paraná, Río Grande do Sul, Minas Gerais y Santa Catarina.

Para los expertos, el cambio climático puede influir en la proliferación de las langostas dado el aumento de la temperatura, el grado de humedad y la dinámica de las corrientes de viento.