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Denuncian que  petroleras provocan explosiones sísmicas que dañan el ecosistema

Una empresa hidrocarburífera noruega realizó explosiones sísmicas para explorar el lecho marino en la región de Tierra del Fuego. Esta actividad afecta el ecosistema de un área característica por su gran valor biológico.

Días atrás, la organización Greenpeace realizó una denuncia tras advertir una serie de explosiones sísmicas, por parte de la empresa noruega TGS, cercanas a las costas de Tierra del Fuego, para buscar petróleo.

Estos trabajos de prospección petrolera (actividad exceptuada de la cuarentena), consisten en disparos de cañones submarinos, para identificar sitios de donde se puede extraer hidrocarburos. El foco de la denuncia radica en que estos estudios impactarían de manera negativa en la biodiversidad marina de ese lugar, en especial a mamíferos como ballenas y delfines.

En un contexto donde tenemos la posibilidad de reflexionar acerca de los modus operandi de estas actividades de corte extractivista y desvinculado de un aprovechamiento racional y diferenciado de recursos, es preciso estar atentos a este accionar que vuelve a poner en jaque a distintos ecosistemas; sobre todo teniendo en cuenta dos proyectos que están pendientes en nuestra provincia y que buscan la protección de hábitats como son la prohibición de instalar salmoneras y la declaración de área natural protegida de Península Mitre.

Al respecto, Sin Azul No Hay Verde consultó a las integrantes del Proyecto IMMA (Investigaciones en Mamíferos Marinos Australes), que dieron cuenta de las características que hacen al sector sur de la plataforma patagónica y los efectos de este tipo de actividades.

Los efectos de este tipo de trabajos tan invasivos pueden generar cambios nocivos en la conducta de distintos grupos de animales. “En animales muy chiquitos y en calamares gigantes, el daño fue tan grande internamente que les provocó la muerte. En peces, aves y mamíferos marinos se ven cambios en el comportamiento. Algunos peces se paralizan, haciéndolos potencialmente más vulnerables a ser atacados por sus depredadores. En pingüinos se ha observado que evitan sus áreas de alimentación preferidas. En peces y mamíferos marinos se observaron disminuciones en la capacidad auditiva, tanto transitoria como permanente. Esto puede desde reducir las distancias de comunicación entre los individuos de la población hasta limitar su detección de presas y depredadores, afectando finalmente su reproducción y supervivencia” advierten.

Las especialistas afirman que los efectos de las prospecciones sísmicas, afectan al crecimiento, reproducción y supervivencia de las distintas poblaciones y principalmente a la intensidad de las interacciones que se suceden entre las distintas especies.

“Teniendo en cuenta que al menos 32 especies de estos depredadores tope frecuentan las aguas adyacentes a Tierra del Fuego, incluyendo las áreas marinas protegidas Namuncurá-Banco Burdwood I, Banco-Burdwood II y Yaganes, es sumamente necesario conocer el cronograma de las prospecciones sísmicas en la zona para investigar los efectos sobre la megafauna de la región” reconocen.

 

(Crédito: Sin Azul No Hay Verde

(www.sinazulnohayverde.com)

 

Integrantes del Proyecto IMMA:

  • Luciana Riccialdelli
  • Analía A. San Martin
  • Mónica A. Torres
  • Lida E. Pimper
  • M. Natalia Paso Viola
  • Natalia A. Dellabianca