Este martes, cobró trascendencia nacional que el ex juez Tomás Hutchinson pretende judicializar ante las autoridades fueguinas los fondos que recibe en concepto de jubilación.
Así, el retirado magistrado, que aportó apenas 62 meses al Estado y lleva 222 como jubilado, se transformó otra vez en un claro ejemplo del descalabro aún vigente en el régimen previsional fueguino.
Quien criticó con dureza la intención de Hutchinson fue Margarita Gallardo, referente de los pasivos y ex presidenta del IPAUSS, quien calificó de «insultante» el monto que percibe este «jubilado VIP».
«Lamento lo que hace Hutchinson, es insultante», sostuvo Gallardo, quien de todas formas explicó que, lamentablemente, el requisitorio sería legal, aunque «no ético».
«Queda claro que si pretendemos un régimen solidario y equitativo, falta un largo trecho por andar», manifestó, y fustigó que más de 10 jubilados, que cobran una mínima de $25 mil, tengan que sostener los haberes del Juez, que superan los $273 mil y que pretende llevar a más de $333 mil.
El ex magistrado planteó ahora una demanda ante el Superior Tribunal que antes integraba y solicitó el cese de las retenciones –a través de una medida cautelar- pero también el cobro de las diferencias no percibidas «desde enero de 2016 hasta el dictado de una sentencia», indica el escrito judicial al que accedió Télam.
Hutchinson planteó en su demanda que las deducciones a su jubilación violan «el principio de intangibilidad de la jubilación de los magistrados» y también cuestionó que la provincia haya salido de la movilidad jubilatoria que referenciaba los haberes como el 82% de los trabajadores en actividad, por un sistema que actualiza las jubilaciones dos veces al año.
«El haber jubilatorio es de carácter alimentario y su reducción o suspensión importan grave daño», planteó del ex juez fueguino.
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