Pasada la medianoche, un llamado al abonado 101 solicitó de forma urgente una ambulancia para la intersección de Lugones y Estrada, donde un hombre yacía agonizando en un charco de sangre.
Al llegar los uniformados, se encontraron con la víctima, quien poseía una profunda herida en la zona de la cabeza, por lo que se ordenó su inmediato traslado a sede hospitalaria. Sin embargo, a los pocos minutos murió, siendo identificado como José Miguel Santillán, de 49 años.
La Policía comenzó un intenso trabajo para esclarecer el hecho, peritando las cámaras de seguridad (cuyo resultado oficial aún no trascendió) y entrevistando a presuntos testigos.
Uno de ellos declaró ante la fuerza que la víctima podría haber sido atropellada por un sujeto que se dio a la fuga, aunque esto todavía debe comprobarse.
Foto: Archivo
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