Badisur tiene presenta todas las características de una fábrica contra las cuerdas: comenzó con despidos aleatorios, pretende no pagar las indemnizaciones como corresponde y, como consecuencia, el Ministerio de Industria de la provincia le ha limitado las importancia.
Pero a esto hay que sumarle la última decisión del gremio textil de SOIVA, que en las últimas horas decidió tomar el edificio en rechazo a las políticas implementadas por la firma.
Algo más de 40 trabajadores (en total hay 58 operarios en Badisur) se encuentran dentro de la fábrica a esta hora, que es custodiada por la Policía.
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