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Emotivo apoyo de los vecinos de Río Grande a los 44 triupulantes del ARA San Juan

El encuentro se llevó adelante en el Monumento a los Caídos en Malvinas, donde se celebró una misa. No hubo discursos; solamente el pedido de aparición y paz para los familiares de los marinos del San Juan.

En un día cargado de emociones por las informaciones que dieron cuenta que hubo una explosión tres horas después de la última comunicación del Submarino San Juan. Vecinos de Río Grande decidieron pedir por la aparición de los tripulantes.

El encuentro se llevó adelante en el Monumento a los Caídos en Malvinas, allí se celebró una misa. No hubo discursos, solamente el pedido de aparición y paz para los familiares de los marinos del San Juan.

Los vecinos se dieron cita con banderas, banderines, y con mucho respeto se entonaron las estrofas del Himno Nacional y la Marcha de Malvinas.

Por otra parte, también se hicieron presentes el vicegobernador Juan Carlos Arcando, integrantes del Gabinete municipal, Gabriela Castillo, Laura Rojo, y el concejal Paulino Rossi.

Macri habló sobre el submarino y sus 44 tripulantes

Mauricio Macri ya decidió que pasará a retiro al almirante Marcelo Srur, jefe de la Armada Argentina, pero antes de ejecutar esa decisión política optó por privilegiar la búsqueda del submarino ARA San Juan y sus 44 tripulantes, que desaparecieron sin dejar rastros en medio del Atlántico Sur.

En la soledad del poder, Macri enfrenta una extraña paradoja: confía más en la ayuda internacional que en la capacidad de la marina para dilucidar una tragedia que todavía no sabe cómo se inició, pero que sí supone cómo terminará. Por eso, el Presidente aún duda en reemplazar a Srur por otro almirante, o directamente intervenir a la Armada designando a un secretario naval para demostrar su malestar político y personal.

Frente a la inoperancia de la conducción de la Armada, el gobierno logró que Estados Unidos y un organismo multilateral vinculado al control del desarrollo nuclear, aportaran información fidedigna para probar que el ARA San Juan estaba en dificultades. Macri ya sabía que la marina desconfiaba de la colaboración ofrecida por Chile, Brasil e Inglaterra, y enfrentaba una solapada rebelión que atrasó la búsqueda y rescate en 48 horas. No obstante, el Presidente avanzó por afuera de la corporación castrense y accedió a esos dos informes que ratifican la información clasificada que corría por canales alternativos.