Trabaja como empleado de seguridad en una plantación de aceite de palma. Al concluir su jornada laboral, este martes por la tarde, se subió a su motoneta y emprendió el viaje de regreso a casa, en Indragiri Hulu, provincia de Riau.
Robert Nababan, de 37 años, se detuvo al ver a dos peatones imposibilitados de atravesar una calle. Cuando se bajó, descubrió qué les impedía avanzar: una gigantesca pitón de al menos siete metros de largo bloqueaba completamente el paso.
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«Traté de atraparla, pero me mordió el brazo. Estuvimos luchando un rato largo». Eso es lo que alcanzó a contar Nababan desde la cama del hospital al que lo trasladaron después del combate.
Los médicos y los familiares les pidieron a los periodistas que se retiraran, así que el relato quedó incompleto. Según reconstruyeron a partir de testigos, el guardia logró matar a la serpiente, aunque no está claro cómo.
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Los habitantes del municipio exhibieron el cuerpo del animal como un trofeo. Nababan es reconocido como un héroe.
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