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Grave denuncia de maltrato a jóvenes deportistas chilenos

Los futbolistas de la delegación de Puerto Natales manifestaron haber dormido hacinados en la Escuela 20, sin que los organizadores les dieran nada para comer. "Teníamos otra expectativa, no había nada preparado cuando llegamos", señalaron.

Chicos caminando en pantuflas por los pasillos, colchones tirados en el piso y decenas de tazas de té sobre pupitres. La imagen corresponde más a una pensión de mala muerte que a un establecimiento educativo. Sin embargo, se trata del edificio donde funcionan las escuelas 20 y 26.

Desde el pasado fin de semana, en las instalaciones del establecimiento educativo se lleva adelante un torneo regional de fútbol de salón, organizado por el club local «El Ciclón», donde participan delegaciones de Río Gallegos y de localidades de Chile.

El relato

«Estamos viviendo en la escuela», señaló, indignado, el responsable de la delegación de Puerto Natales a Radio Fueguina, quien relató las penurias que debieron atravesar los jóvenes, todos menores de edad, que representan a la localidad chilena.

«Las aulas se transformaron en habitaciones; teníamos otra expectativa, pero no había nada preparado cuando llegamos»; indicó, señalando que les faltaban insumos para alimentar a los jóvenes del club y que debieron compartir una sola ducha con los cientos de niños que participaron del torneo. «Nos llevamos una imagen muy mala de Río Grande, por la organización», finalizó Díaz.

El organizador

El campeonato fue diagramado por el responsable del club local «El Ciclón», Pablo Páez, quien también dialogó con Radio Fueguina y se desligó de las acusaciones de los chilenos, asegurando que cada niño recibió su colación.

Sin embargo, lo preocupante es que el propio Paez reconoció que el torneo fue organizado de manera privada por él mismo, sin terminar de revelar cómo consiguió las llaves del establecimiento, donde funcionan las escuelas 120 y 26.

Para sumar a la polémica, desde el propio Ministerio de Educación reconocieron que no estaban anoticiados de lo que ocurría en la institución, señalando que el director de la Escuela N° 26 sería el responsable de haber entregado el establecimiento educativo.