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A 13 años del fallecimiento del padre Zink

El 3 de julio del 2004 Tierra del Fuego quedó paralizada por la trágica muerte del cura párroco. Tenía 81 años. La comunidad lo recuerda con cariño porque el cura gaucho dejó huellas profundas en Río Grande

José Zink, apodado el Cura Gaucho nació en Alpachiri, La Pampa, en 1923, se ordenó sacerdote el 23 de noviembre de 1952 y cuatro años después se instaló en la misión de Río Grande, que entonces era un puñado de casas. En 1992, los concejales lo declararon “ciudadano ilustre”.

La misión central de Zink fue recorrer las estancias fueguinas para contactarse con fieles “aislados en los obrajeros rurales y que no tienen auto como para ir a misa”, como solía decir.

Entre otras acciones, fue el cura que recibió en Ushuaia a los heridos del crucero General Belgrano.

“Había seis que eran los más graves. Estaban entre la vida y la muerte, todos quemados. El capitán me pidió que les diera la bendición”, recordó en un escrito que recoge parte de sus memorias.

Sus restos descansan en la Cruz Mayor de la Misión Salesiana.

El trágico accidente

Apenas pasadas las 19,00 del sábado, en momentos en que transitaba por la Ruta 3, con sentido norte – sur, al llegar a la rotonda ubicada en la intersección con Prefectura Naval, el Land Rover que conducía colisionó en forma violenta contra el furgón térmico del camión Ford Cargo1722, dominio ELG-126.

Las huellas del accidente quedaron esparcidas por varios metros. Trozos del Land Rover que utilizaba el Padre Zink para su trabajo misionero se encontraban desparramados por más de treinta metros.

Un boquete en la parte posterior, al igual que la destrucción del paragolpe y el panel de luces derecho del furgón térmico, denotaban la violencia del impacto. Estas marcas dieron a los investigadores los primeros indicios de la muerte instantánea del Presbítero.

Cientos de personas se hicieron presentes en el lugar para ver lo que había ocurrido, aunque ordenadamente permitieron las tareas de peritaje que realizaba la Policía Provincial.