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El comisario Guerrero fue separado de la fuerza

La medida fue adoptada por la cúpula policial, a raíz del presunto incumplimiento de una medida judicial. El fiscal Quadrini había acusado a Guerrero de no hacer valer una custodia en el domicilio de una víctima de violencia de género.

En la noche del sábado, se confirmó lo que desde hacía horas se rumoreaba respecto al futuro del comisario Marcelo Guerrero: le quitaron el arma reglamentaria y fue pasado a disponibilidad.

La decisión fue adoptada por la cúpula de la Policía de Tierra del Fuego y responde al inicio de una investigación por presunto incumplimiento, por parte del titular de la Comisaría Quinta, de una orden de la Justicia.

Es que Marcelo Guerrero fue acusado en las últimas horas por el fiscal mayor, Guillermo Quadrini, por no disponer una custodia policial a una víctima de violencia de género, situación que fue negada oportunamente por el ex titular de la Comisaría Quinta.

Respecto al futuro de la dependencia policial que supo ser modelo y que hoy se ve azotada por la inseguridad, trascendió que el comisario Imfeld se pondrá al frente de la Comisaría Quinta.

 

Sin arma y sin placa

La medida de su separación del cargo le fue comunicada anoche a Guerrero, en medio de un operativo de flagrancia que estaba llevando a cabo.

El policía fue anoticiado de la novedad por el Jefe de la Unidad Regional Norte, quien procedió a quitarle el arma y la chapa reglamentaria y le comunicó que quedaba en disponibilidad hasta nuevo aviso.

La decisión, aunque polémica, no deja de sorprender ya que el propio jefe de la URN había manifestado (en una entrevista para la televisión) que no descartaba que Guerrero y otros policías pudieran llegar a ser “exonerados” después de que el Fiscal Mayor del Distrito Judicial Norte Guillermo Quadrini impulsara una investigación contra ellos por “supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario”.

En declaraciones exclusivas a ((La 97)) Radio Fueguina, Guerrero había desmentido la acusación del Fiscal, explicó que todo lo relativo a la consigna se había cumplimentado correctamente y reveló detalles de lo ocurrido que ponen seriamente en duda la denuncia por violencia de género que se halla bajo investigación judicial.

 

El origen de la acusación

Guerrero, ahora desplazado del cargo, se vio envuelto en una inesperada polémica esta semana a partir de las derivaciones que ha tenido un confuso caso de supuesta violencia de género, protagonizado por dos vecinos de Chacra XIII, uno de los quince barrios abarcadas por la Seccional Quinta de Policía.

Después de que la presunta víctima denunciara que su ex pareja había abusado de ella violando una restricción de acercamiento que pesaba sobre él, se sucedieron declaraciones cruzadas y acusaciones que han puesto en duda no sólo la veracidad de la denuncia sino también el rol de la policía y el de la propia Justicia en el caso.

Como primera consecuencia de ello, y antes de que la Justicia lleve adelante la investigación ordenada, sobreviene  la separación del cargo del titular de la Quinta, medida que podría en las próximas horas hacerse extensiva a otros uniformados, subordinados de Guerrero.

 

Un policía con perfil alto y buenos resultados

Marcelo Guerrero es, sin duda alguna, el policía más conocido en la provincia, más aún que los propios jefes de la institución.

Su perfil alto, y su particular modo de llevar la función ha incomodado a sus superiores tanto como ha complacido a los vecinos, que siempre se han sentido más protegidos que en otros sectores de la ciudad.

Incorporó la comunicación corporativa entre vecinos mediante las redes sociales para prevenir delito, lo que lo popularizó a nivel nacional y le valió el mote de “comisario WhatsApp”. Luego impuso el uso del “botón antipánico”, una aplicación para celulares que permite un urgente llamado de auxilio con solo presionar un botón del teléfono, medida que tampoco cayó bien entre sus superiores aunque fue defendido desde los Juzgados de Familia.

Durante su gestión al frente de la comisaría Quinta, las estadísticas mostraron una drástica disminución del delito en Chacra XII, un barrio que, a poco de nacer, se había convertido en verdadera preocupación para las autoridades por el nivel de inseguridad.

Hoy, el futuro de Guerrero se ve seriamente comprometido, aunque su expulsión del cargo seguramente va a originar angustia y resistencia entre los vecinos y malestar en el resto de la Fuerza que muchas veces (no es ésta la primera) ha visto alterada la carrera de sus efectivos por las internas en la Fuerza.