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Francisco: «El único extremismo permitido es la caridad»

Al cierre de su viaje a Egipto, el papa Francisco rechazó el fanatismo religioso durante la misa que ofició ante unos 20 mil fieles.

«El único extremismo que se permite a los creyentes es el de la caridad. Cualquier otro extremismo no viene de Dios y no le agrada», señaló el pontífice durante el servicio religioso celebrado en un estadio a las afueras de El Cairo.

La fe, señaló, «es la que nos lleva a difundir, a defender y a vivir la cultura del encuentro, del diálogo, del respeto y de la fraternidad». Por temor a nuevos atentados, la misa se celebró en medio de un amplio dispositivo de seguridad.

«La visita de Francisco es muy importante sobre todo en tiempos de terrorismo. No sólo para los cristianos, sino para todos los egipcios», dijo Heidi Beshir, que trabaja para el Ministerio de Asuntos Exteriores en El Cairo. Está claro que el líder de la Iglesia católica quiere difundir la paz, agregó.

Gabriel Romanelli, de la ciudad de Alejandría, en el norte del país, calificó la visita como un «gran regalo de Dios». «Después de tantos atentados es una señal de confianza». El mensaje de la visitia es que las religiones pueden convivir en paz.

En Egipto, un país árabe de mayoría musulmana, cerca de un diez por ciento de la población es cristiana, en su mayoría coptos.

En la actualidad viven en Egipto unos 270.000 católicos. Los cristianos están siendo objetivos de atentados, como el ocurrido hace tres semanas en dos iglesias coptas en el norte del país, donde murieron más de 40 personas.

En las calles cerradas por las que se accedía al estadio se podía ver a miles de efectivos de seguridad. También al ingreso del lugar se hacían registros exhaustivos. Los fieles que acudieron tuvieron que dejar fuera sus teléfonos móviles.

En su primer día de visita a Egipto, Francisco instó a las religiones a reforzar su implicación en la lucha contra el extremismo, la violencia y el odio, y también condenó «el populismo demagógico». A su vez advirtió en contra de la manipulación de la religión.

Tras una breve ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de El Cairo, el papa Francisco partió de Egipto, tras dos días de periplo, de regreso a Roma.