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El Senado aprobó el uso medicinal de la marihuana

La nueva norma, sancionada por unanimidad, habilita a organismos públicos como el Conicet y el INTA a llevar adelante el cultivo de la planta de cannabis "con fines de investigación médica y científica".

El Senado aprobó este miércoles por unanimidad la ley que regula la investigación y el uso médico de la planta de cannabis, en un trámite exprés y sin debate.

La ley fue aprobada con 58 votos a favor y ninguno en contra, en tanto que se evitó que hubiera oradores debido a «lo avanzado de la hora» y al grupo de madres que impulsaron la iniciativa y que se encontraban esperando la sanción de la ley desde el inicio de la sesión, a las 15:00.

La nueva norma habilita a organismos públicos como el Conicet y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) a llevar adelante el cultivo de la planta de cannabis «con fines de investigación médica y científica» y a elaborar las sustancias para los tratamientos.

La ley garantiza a ciertos pacientes el acceso al aceite de Cannabis, habilitando su importación hasta que el Estado se encuentre en condiciones de producirlo, con prioridad para los laboratorios públicos nucleados en la ANLAP (Agencia Nacional de LAboratorios Públicos). Además, autoriza el cultivo de Cannabis por parte del Conicet y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) con fines investigativos y para elaborar la sustancia destinada a los tratamientos, pero no habilita el autocultivo para las familias.

El texto cuenta con amplio consenso del arco político y se espera una holgada mayoría para su aprobación, promovida por especialistas y organizaciones de la sociedad civil.

 

En qué consiste el proyecto

El proyecto de ley sobre uso medicinal del Cannabis para enfermedades específicas fue aprobado en la Cámara de Diputados a fines de noviembre del año pasado y ahora el Senado se dispone a convertirlo en ley, con respaldo de todos los bloques políticos.

En su artículo primero, establece “un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico o paliativo del dolor de la planta de Cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud”.

El eje de la iniciativa es la creación de un “Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis, sus derivados y tratamientos no convencionales”, en la órbita del Ministerio de Salud.

Entre sus numerosas funciones, este programa deberá “garantizar el acceso gratuito al aceite de cáñamo y demás derivados del Cannabis” a todos los que se incorporen al programa, e “investigar los fines terapéuticos y científicos” de la sustancia.

La autoridad de aplicación, que deberá determinar el Poder Ejecutivo, podrá autorizar el cultivo de Cannabis por parte del Conicet y el INTA con fines investigativos y para elaborar la sustancia destinada al tratamiento.

 

Se podrá importar aceite de cannabis

Una de las claves está en el artículo 7, que indica que la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) “permitirá la importación de aceite de Cannabis y sus derivados”, hasta que el Estado esté en condiciones de producirlo.

Sobre este punto, el proyecto establece que se priorizará y fomentará la producción del aceite a través de los laboratorios públicos nucleados en la ANLAP (Agencia Nacional de Laboratorios Públicos).

Los pacientes beneficiarios serán los que presenten las patologías contempladas en el programa –que serán fijadas en la reglamentación- y que además cuenten con la indicación médica pertinente.

El texto crea en el ámbito del Ministerio de Salud un “registro nacional voluntario” en el que deberán inscribirse los pacientes, y crea además un “consejo consultivo honorario” integrado por instituciones, asociaciones, ONGs y profesionales del sector público y privado.

La reglamentación no podrá demorar más de 60 días, y allí el Poder Ejecutivo dispondrá las partidas presupuestarias necesarias para cumplir con la norma.