Algunos lo llaman un ejercicio injusto. Curiosamente, esto es enunciado por quienes quedan evidenciados por el ránking de los diputados menos productivos: los que ocupan butacas en el Congreso y hacen cumplir el dicho de «mucho ruido y pocas nueces».
Es que, el colmo de la hipocresía, suelen ser aquellos que enuncian los discursos más encendidos los mismos que se caracterizan por su escasa actividad legislativa, en este caso, en la Cámara Baja de la Nación.
Un recuento del diario La Nación, a través de la aplicación «Congresoscopio» (al alcance de cualquier vecino), da cuenta de que de los cinco diputados electos en la provincia de Tierra del Fuego, dos de ellos no presentaron ni siquiera un proyecto desde que asumieron su banca en el Congreso Nacional.
Ellos son la diputada Analuz Ailén Carol, del Frente Para la Victoria (FpV), y Oscar Anselmo Martínez, del Movimiento Solidario Popular (MSP), quienes encabezan el ránking de la vergüenza, aquel en el que ningún parlamentario quisiera aparecer.
A pesar de lo mucho que pueden argumentar ambos legisladores por los medios de comunicación (la primera, para bastardear la gestión Macri y el segundo para criticar las políticas que atañen a la industria), ninguno de los dos presentó proyectos. Nada. Ni siquiera una declaración de interés.
El resto de los parlamentarios
Apremiado seguramente por haber sido expuesto a través de este tipo de informes, el diputado Gastón Roma (Cambiemos) parece haber acelerado su actividad parlamentaria y figura en este listado con 13 proyectos, de todo tipo. El parlamentario propone desde construir un puente en Chile para unir Tierra del Fuego con el continente, hasta crear una Usina Mareomotriz y una Planta Geotérmica en la provincia. Sí, en la misma provincia que no tiene dinero ni para pagar los aguinaldos.
Un poco más atrás aparecen el diputado Martín Pérez, con diez proyectos, y Matíaz Rodríguez, con ocho, ambos parlamentarios por el Frente Para la Victoria.
Aprobados en asistencia
Afortunadamente (para nosotros), los diputados fueguinos mantienen un promedio «aceptable» a la hora de tomar asistencia en el Congreso: ninguno de ellos baja del 50% de apariciones en sesión.


Comentarios