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Crisis económica en las Universidades Públicas

En el marco de los aumentos en los servicios impulsados por el Gobierno, varias universidades nacionales sufrieron importantes incrementos que se les dificulta afrontar

Ya se empezó a sentir entre los vecinos las subas en el gas, el transporte, el asado y la luz. Ahora llegó a las casas de altos estudios del país. El tarifazo afecta a la Universidad Nacional de La Plata, a la Universidad Nacional de La Matanza y a la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de La Rioja e incluso a la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.

Las autoridades de distintas facultades de la Universidad Nacional de La Plata se mostraron preocupados por los aumentos en las tarifas eléctricas debido que el incremento del presupuesto para el período 2016/2017 que se acordó el año pasado, es del 35% lo que supera las subas de los servicios de las distintas casas de estudios.

Por ejemplo, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social informó que, según datos aportados por la Secretaría Administrativa, «nuestra unidad académica afrontará en 2016 un incremento de más de 200% con respecto al año 2015» y que en ese sentido, se produjo un aumento de luz mensual que van de un promedio de 20.000 a 70.000 pesos, de acuerdo a lo que se verifica en la última factura que recibieron.

La Universidad Nacional de La Matanza vive una situación similar ya que también aprobaron el presupuesto el año pasado y en febrero recibieron una factura de 700 mil pesos, que si bien tomaron medidas de ahorro de energía, se encuentran evaluando cómo continuar.

La UBA, por su parte acordó un aumento del 0% en su presupuesto por lo que tampoco podrán pagar los aumentos del servicio.

Paralelamente se supo que  la Universidad Nacional de La Rioja, tras recibir una factura por 1 millón de pesos, se vio obligada a recortar la actividad académica y administrativa en horario nocturno.

De esta manera se limitaron las franjas horarias que son necesarias para garantizar el acceso al derecho a la educación, y lograr que las personas que estudian y trabajan, puedan seguir haciéndolo.

El impacto de este aumento resulta alarmante ante un presupuesto de funcionamiento muy inferior a los porcentajes de los incrementos, sobre todo teniendo en cuenta que desde el Gobierno de Mauricio Macri no descartan nuevas subas en las tarifas eléctricas y aún no se conocen las nuevas tarifas aumentadas en los servicios de agua y gas.