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Conmovedor testimonio de los verdaderos afectados por el conflicto estatal

Yanina es una madre como tantas otras, que a diario debe explicar a su hijo por qué no puede llevarlo a la escuela. En Radio Fueguina, relató cómo transitó estos 50 días de paro.

Esta mañana se cumplieron 50 días de paro, movilizaciones, retenciones de servicio, acampes, escraches, marchas, cortes de ruta y todo un abanico de medidas de fuerza implementadas por los gremios estatales para obstaculizar al Gobierno provincial y lograr lo que ya parece una muletilla: “Derogar las leyes del 8 y 9 de enero”.

Si bien parece un problema entre dos partes, el Gobierno y los trabajadores estatales, toda esta situación ha tenido un efecto inmediato en la vida cotidiana de aquellos que trabajan en el ámbito privado, comerciantes, turistas y los que no podemos dudar en caracterizar como los más damnificados.

Los chicos. Los pequeños estudiantes y sus familias que concurren a diario a los establecimientos educativos y vuelven cabizbajos a sus hogares, ante la respuesta de alguna autoridad, si la hay, que les informa que nuevamente la titular del aula ha adherido al paro decretado por SUTEF.

El caso de Yanina es uno más, apenas un botón de muestra. Pero permite ponernos en la piel de los más afectados, de esos que debieron aprender términos que no deberían estar en su vocabulario a su edad y que asisten a un conflicto que no les pertenece. En Radio Fueguina, esta madre de dos estudiantes relató cómo debía explicar y contestar a diario preguntas para las que no tenía respuesta, como: ¿Por qué no puedo ir a la escuela?

Un desgarrador testimonio, que creemos desde Radio Fueguina merece ser escuchado por quienes no han dudado en enfrentarse y mantener posturas a los largo de estos 50 días, descuidando a los más vulnerables, a aquellos que año a año parecen moneda de cambio en las disputas de quienes suelen pregonar la palabra “diálogo”, aunque no la pongan en práctica.