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Los Rolling Stones hicieron historia en La Habana

Ante más de 200 mil personas, la banda británica se presentó por primera vez en Cuba. “Sabemos que años atrás les era difícil escuchar nuestra música, pero aquí estamos. Pienso que los tiempos están cambiando”, señaló Jagger.

Mucho más que un recital. En muestra de la nueva apertura de Cuba al mundo, los Rolling Stones conquistaron anoche La Habana con un histórico show gratuito ante más de 200 mil personas en enorme predio de la Ciudad Deportiva.

“Hola Habana, buenas noches mi gente de Cuba», lanzó un eléctrico Mick Jagger en perfecto y modulado español ante un público que lo vitoreaba a poco de empezar el concierto que arrancó con el clásico “Jumpin’ Jack Flash».

“Sabemos que años atrás era difícil escuchar nuestra música aquí en Cuba, pero aquí estamos. Pienso que los tiempos están cambiando y que esta será una noche inolvidable», agregó el vocalista en relación a las dificultades que las bandas angloparlante tuvieron en los años 60 y 70 en la isla, cuando al calor de la revolución se los silenciaba en las radios y medios bajo el argumento que su estática representaba la decadencia del capitalismo occidental, aunque los isleños se las ingeniaban pasándose los discos de vinilo de mano en mano.

Como ocurre en todo el mundo, apenas Mick Jagger, Keith Richards, Ronnie Wood y Charlie Watts pisaron el escenario, acompañados por una sólida banda, miles de celulares se elevaron para registrar el momento histórico. Algo que no hubiera podido ocurrir hace sólo cinco años, cuando la telefonía celular era casi inexistente en la isla.

A pesar de la enorme cantidad de gente, absolutamente inédita para la sociedad cubana, destacó la gran educación del público, que a escasos metros del escenario esperó y bailó con cada tema sin molestarse, ni discutir ni hacer los clásicos pogos.

Promediando el show, Jagger volvió a utilizar el español para contar que el jueves en la noche estuvieron en la embajada británica y que luego fueron a un paladar a comer “arroz con frijoles, pero lo más rico fue bailar rumba cubana en la Casa de la Música”, que acompañó la estricta organización del show de los Rolling Stones en representación del Estado, pero casi sin tener arte ni parte.

“Para los cubanos románticos”, dijo Jagger ante de arrancar con “Angie”, y los celulares volvieron a subir para registrar la escena, generando el denominado efecto constelación en la noche cubana.

Clásicos como «»umbling dice», «It’s only rock and roll», «Paint it black», “Honky Tonk Woman”, «You got the silver» y «All down the line» -elegida por sus seguidores en las redes sociales para esta cita- fueron otros de los temas que inundaron de sonido la noche habanera.

En la zona VIP se encontraban la top model Naomi Campbell, el actor Richard Gere y, según se comentaba en la previa, el actor Leonardo Di Caprio (aunque no pudo ser confirmado), además de músicos y representantes de la cultura cubana.

En el escenario, Richards y Ronnie Wood protagonizaron sus clásicos duelos de guitarra, con cigarrillo encendido en la boca o puesto entre el dedo mayor y el anular mientas hacían un punteo. Ketich Richards tuvo su segmento de protagonismo exclusivo cuando se hizo cargo de las voces en «You got the silver», una clásico que fue lado B de «Leit it Bleed», el discazo de 1969, y en «Before They Make Me Run» del disco «Some Girls» de 1977.

Detrás, siempre flemático, como buen inglés, Charlie Watts marcó durante todo el tiempo el ritmo, con la precisión acostumbrada.

Sobre el final de la noche ya habían pasado grandes hits de la banda como «Gimme Shelter», «Start me Up», «Sympathy for the devil» y «Brown Sugar», entonces Jagger se despidió: «Muchas gracias Habana, buenas noches».

El público tranquilo, como se dijo, tardó unos minutos en seguir los gritos de las primeras filas, donde abundaban los extranjeros, hasta que comenzaron a reclamar por los bises de “sus majestades satánicas”.

Volvieron con el coro cubano Entrevoces, que preparaba desde hace semanas su participación en una exquisita versión de «You Can’t Always Get What You Want» que recibió una poderosa ovación que preanunciaba el final de una noche histórica.

«¿Están listos?» gritó Jagger, y dos segundos después, se escuchó el emblemático riff inicial de «Satisfaction», y allí todo el público empezó a saltar. El concierto había alcanzado el pináculo del climax.

Los Stones saludaron desde el escenario, abrazos primero con toda la banda, luego los cuatro fundadores volvieron a saludar rodilla en tierra. Los cubanos los habían esperado mucho, aún sin saberlo, y ellos dieron un concierto inolvidable, sin escatimar en nada, para entrar en la historia de los espectáculos musicales de Cuba.