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Restituirán a la comunidad selk’nam los restos de cuatro de sus ancestros

Son exhibidos en un museo de La Plata y el reclamo de la comunidad Ona proviene de larga data. Se anunció que el 19 de abril serán devueltos para su cristiana sepultura en Tierra del Fuego.

Los restos óseos de cuatro integrantes del pueblo selk´nam serán restituidos el próximo 19 de abril por el museo de la Facultad de Ciencias Naturales de La Universidad Nacional de La Plata a su comunidad en Tierra del Fuego.

Se trata del esqueleto de un selk´nam, originario de Tierra de Fuego, llamado «Seriot» o «Capello»; y los cráneos de otros tres integrantes de ese pueblo, uno de ellos una mujer, que no pudieron ser identificados.

Seriot era un líder del pueblo selk´nam y fue fusilado en 1897 en la estancia del reverendo inglés Bridges por un pelotón de policías a cargo del comisario Ramón Cortés, y sus restos fueron entregados un año después al Museo de La Plata por el Coronel Pedro Godoy, luego gobernador de Tierra del Fuego.

La comunidad Selk`nam Rafaela Ishton inició en 2010 el reclamo para la restitución en el organismo de aplicación de la Ley Nacional de Restituciones, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) que coordinará la entrega en abril próximo tras lograr 2013 la aprobación por parte del Museo de La Plata.

La directora del Museo de La Plata, Silvia Ametrano, explicó a Télam que «los restos de Seriot, apodado ‘Capello’ debido al tipo de sombrero que usaba, parecido al de un sombrero cardenalicio, fueron enviados a Francisco Moreno (explorador y académico), en el marco del criterio decimónico que imperaba en la época y por el cual los restos de comunidades no europeas podían ser estudiados para comprender la evolución del hombre».

«Los otros restos llegaron después y, bajo ese criterio, formaron parte de las colecciones con fines de análisis, de estudio y hasta de enseñanza», apuntó.

Ametrano remarcó que hoy no rige ese criterio y ha dado un giro de 180 grados la postura del museo con respecto a los restos humanos que aún alberga, los cuales ya no son exhibidos y permanecen a resguardo, siendo restituidos a sus comunidades en un marco de procedimientos respetuosos de sus rituales mortuorios.

«Seriot muere en 1897, cuando, en el marco de una lucha ante el avance de los criollos para el usufructo de la tierra, es acusado de matar a un ingeniero agrónomo», aseguró.

La Directora Provincial de Pueblos Originarios, de la Provincia de Tierra del Fuego, Verónica Peralta, explicó a Télam que «el 19 de abril próximo, en coincidencia con el Día del Indio Americano el Museo hará entrega de cuatro restos humanos asignables a la etnia Selk`nam a su comunidad».

Explicó que «referentes de la comunidad viajarán a la ciudad de La Plata para recibir los restos en el acto que se llevará a cabo en las instalaciones del Museo de La Plata» y destacó el acompañamiento que existe desde la Dirección a su cargo y en particular de la gobernadora de Tierra de Fuego, Rosana Bertone, para lograr los cometidos de la Comunidad Originaria «Rafaela Ishton».

En las ceremonias de re-inhumación el protagonismo lo tienen las comunidades, quienes despliegan sus ritos ancestrales de homenaje y despedida con una muy breve intervención de otras autoridades.

«El Museo de La Plata es la institución que más restituciones ha realizado tanto en Argentina como en Sudamérica», resaltó Fernando Miguel Pepe, reconocido antropólogo y flamante presidente de la ONG «Colectivo GUIAS» -Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social que viene acompañando a las comunidades originarias en sus reclamos desde el año 2006.

Recordó que «la primera restitución del país se realizó en el Museo de La Plata en 1994 cuando se entregaron los restos del Cacique Inakayal; luego en 2001 fue la de Panguitruz Guor (Mariano Rosas), en 2010 a la niña Aché»Kryygimai» (Damiana), identificada por GUIAS en las colecciones del Museo, junto al cráneo de un hombre Aché N.N y finalmente la de la mujer del Cacique Inakayal y su sobrina Margarita Foyel el 10 de diciembre de 2014″.

«Este 2 de marzo el Colectivo GUIAS cumplió 10 años acompañando a los pueblos en sus luchas y para nosotros es un inmenso orgullo poder festejarlo junto a las comunidades con una nueva restitución, aunque faltan muchos `Prisioneros de la Ciencia` por restituir esto nos da fuerza para seguir adelante», recordó Pepe.

 

Un pueblo siempre acosado

Los selk`nam, que habitan Tierra del Fuego hace más de 10.000 años, eran cazadores y pescadores y tenían un temperamento amistoso y alegre que mutó en bravura ante el acoso y persecución de los buscadores de oro y de los terratenientes.

Si bien los primeros contactos entre los selk`nam y los europeos datan de fines del siglo XVI, cuando fueron objeto de secuestros y asesinatos, será en 1880 cuando miles de “blancos” emprendieron la invasión de la isla, atraídos por el descubrimiento de oro aluvial y por las ricas pasturas, apropiadas para la cría de ovejas.

Según relata el Colectivo GUIAS en su libro “Fueguinos en el Museo de La Plata:112 años de ignominia” (Ediciones La Campana 2011), “los fueguinos fueron atacados por buscadores de oro y por asesinos profesionales a sueldo de algunos propietarios y administraciones de estancias que pagaban hasta “una libra esterlina por indio que se matara”.

El 12 de octubre de 1884, la expedición del Comodoro Augusto Lasserre funda la Subprefectura de Ushuaia, tomando posesión oficial y definitiva del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego y las islas adyacentes.

“El nuevo núcleo poblacional estaba compuesto en su mayoría por hombres solos, soldados, empleados del gobierno, policías, marineros,mineros y exploradores; lo que altera las relaciones sociales con los pueblos fueguinos. El asalto a núcleos familiares Selk`nam para capturar mujeres, preferentemente jóvenes, desató trágicas consecuencias”, indica el libro.

Alberto De Agostini, misionero salesiano, explorador, fotógrafo y documentalista italiano llegado a la región escribió en 1956 que “los actos de crueldad y sevicia que se perpetraron contra los indios onas y que tanto ha contribuido a la rápida extinción de una raza inofensiva y vigorosa pasarán a la posteridad como una mancha vergonzosa de la civilización”.

“Para justificar los actos de barbarie efectuados por el blanco (envenenamiento con estricnina, pago de un libra esterlina a cambio de las orejas o la cabeza, matanzas, deportaciones, robo de mujeres y niñas), la fantasía de los civilizados forjó exageradas descripciones de emboscadas, ataques mortíferos por parte de los indios y horribles escenas de matanzas y saqueos, mientras en realidad el indio ona jamás se demostró belicoso sino para tutelar sus bienes, sus tierras y su familia”, reconoció en ese entonces el sacerdote.

 

(Télam)