·

Desalentador balance de la temporada estival en Las Grutas

Operadores evalúan que la caída fue del 50%. Febrero aportó movimiento pero con poco gasto. Los turistas escasearon bastante en enero.

La temporada estival culminó y aunque todavía existen expectativas puestas en lo que deparará Semana Santa, tanto prestadores como funcionarios aseguraron que quieren dejar este verano «en el olvido» porque contó con un público «escaso» y «poco gastador».

«Fue una temporada ‘rara’, como en la mayoría de los destinos turísticos», evaluó el secretario de Turismo, Guillermo Martín. «Es que con el temor de la gente por el cambio de gobierno y la demora en la definición de quién ocuparía la Presidencia, la idea de viajar fue postergándose, y muchos directamente no salieron», manifestó.

Las cifras oficiales coinciden con su visión. «Hoy (por ayer) me llegaron los números finales, y a lo largo de la temporada hubo 60.000 personas menos que el año pasado», informó el secretario.

«Además –agregó– los que vinieron lo hicieron dispuestos a ‘cuidar el bolsillo’. Por eso las únicas que trabajaron bastante fueron las cadenas de heladerías y las de comida rápida, porque los gustos que se daba la mayoría eran sólo un heladito y algo rápido para ‘picar'», graficó.

Desde los distintos sectores que nuclean a prestadores y comerciantes, la lectura de lo que deparó el verano fue similar a la que aportó Martín.

«La baja de visitas fue de un 50% con respecto a otros años» aseguró Carlos Rivas, que integra la asociación de extrahoteleros. «Enero fue muy complicado –relató– y en febrero la cantidad de público repuntó bastante, pero eso no compensó, porque el nivel de gastos fue muy bajo. Es que el que vino en ese segundo mes lo hizo decidido a pelear los precios, a sabiendas de que en el arranque de las vacaciones llegaron muy pocos turistas» manifestó el comerciante.

La misma reflexión compartió Walter Sequeira, que es titular de la cámara de comercio grutense. «Se ganó poco no sólo porque hubo poca gente, sino porque los que viajaron se cuidaron mucho con los gastos» destacó.

«La mayoría tuvo que resignarse a mantener los precios del año pasado, o aumentarlos lo mínimo posible, porque en enero no se trabajó y en febrero los que llegaron pelearon mucho las cifras» opinó Sequeira.

Sin embargo el referente de la cámara opinó que aunque la ‘baja’ fue general los que peor la pasaron fueron «los que alquilan departamentos en la periferia, porque el que apunta a un alojamiento premium tal vez estuvo menos días, pero vacacionó». Además consideró que la merma también afectó «a los que ofrecen excursiones, y también a los que venden souvenirs, porque la mayoría recortó esos gastos» finalizó el hombre.