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A 26 años de la tragedia del lago Yehuin

El 10 de diciembre de 1989, un paseo en bote se convertiría en una de las mayores tragedias que recuerda la historia de Tierra del Fuego. Tres hombres y nueve niños de entre 5 y 16 años fallecieron al caer a las frías aguas del espejo lacustre. Una de las víctimas jamás pudo ser encontrada.

Eran las 18 horas de aquel 10 de diciembre de 1989. Un domingo agradable que anticipaba la llegada del verano. El frío lago Yehuin, tan bello como calmo, era (como de costumbre)  la atracción de muchos de quienes hacían de la salida al campo una grata costumbre.

Nada dejaba entrever que se avecinaba una de las más grandes tragedias que recuerden los fueguinos.

Mario Sura (35), un conocido de todos en la Río Grande que se resistía a pasar de pueblo a ciudad, comandaba el bote que surcaba el tranquilo y límpido espejo de agua con una docena de personas a bordo, entre mayores y niños. Más de lo que las normas y la prudencia sugerían.

De repente, el drama.

La embarcación se encontraba en medio del lago de 43 kilómetros cuadrados de superficie. El bote dio una vuelta de campana y se precipitó al indefinido fondo con sus doce ocupantes a bordo.

A partir de ese instante y por muchos días en adelante vendrían la desesperación, la angustia, y la incansable búsqueda que devenían en desánimo a medida que pasaban las jornadas.

No hubo integrante de las fuerzas vivas de Río Grande ni elemento de logística que no fuera puesto a disposición del rastreo. Hasta los “cholgueros”, expertos pescadores que, por su experiencia, eran los únicos que podían soportar la gélida temperatura del agua, caminando el fondo cenagoso en busca de algún rastro.

Poco a poco la misma naturaleza devolvió a la superficie tres de los cuerpos. Faltaban nueve, la posibilidad del milagro ya no contaba pero “desaparecidos” era una expresión muy dura, aun para tamaño drama.

El trabajo de los cholgueros daría su fruto, finalmente, En el fondo yacía el bote de goma con ocho cuerpos atrapados bajo su estructura. Faltaba (y alimentaría para siempre el misterio y la frustración) el de Carolina Gallardo, de apenas 10 años. Por muchos días se extendió el rastreo tanto en el agua como por los bosques linderos al lago, pero nada ofrecería el fruto buscado.

El mito, la leyenda y las suposiciones delirantes seguirían a la desesperanza y acompañarían el dolor que no termina.

Un año después, el sentido homenaje junto al lago, Una larga cruz de troncos y una placa a metros del embarcadero donde comenzó la desventura quedarían como testimonio de que sus familiares jamás olvidarían a los tres mayores y nueve niños que el helado lago se llevó.

Para el resto de una comunidad reacia a recordar su propia historia, la conmoción se iría vistiendo con las ropas injustas del olvido. Hoy, a 26 años, pocos recuerdan en detalle la tragedia del lago Yehuin, uno de los dramas más dolorosos que Río Grande y la Tierra del Fuego pueden y no quisieran contar.

Las víctimas de la tragedia:

  • Mario Sura – 30 años
  • Cristian Sura – 5 años
  • Pedro Gallardo – 35 años
  • Carolina Gallardo – 10 años
  • Daniel Gallardo – 7 años
  • Carlos Santana – 47 años
  • Fernando Santana – 16 años.
  • Rodrigo Muñoz – 10 años
  • Arturo Muñoz – 12 años
  • Cristian Muñoz – 12 años
  • Fernando Saldivia – 7 años
  • Fabián Alvarado – 6 años
La costa serena del lago y el embarcadero desde el cual zarpó el viaje fatídico.

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