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Pronostican intensas lluvias para el norte de la Patagonia

Estiman que entre noviembre y marzo, en la cuenca de los ríos Limay, Neuquén y Negro podría producirse un promedio de precipitación cuatro veces superior al habitual.

 

La estación meteorológica de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) de los ríos Limay, Neuquén y Negro pronosticó intensas lluvias para el norte de la Patagonia entre los meses de noviembre y marzo que podría producir un promedio de precipitación cuatro veces superior a los de esa época del año.

La meteoróloga Griselsa Ostertag, que se desempeña en ese organismo, sostuvo que “hay una tendencia climática para lo que resta de la primavera y el verano con exceso de humedad en la atmósfera, y con mucho vapor de agua como consecuencia de la temperatura del mar, que llega hasta tres y cuatro grados por encima de lo normal”.

“Todo esto, sumado a los vientos alisios y del oeste inyectan aire más húmedo sobre el territorio y se traduce en un pronóstico de precipitaciones por encima de lo normal”, añadió en declaraciones a radio Nacional Viedma.

Dijo también que “el efecto de la corriente del Niño provocará el aumento de precipitaciones sobre la pampa húmeda, la zona de la Mesopotamia, norte del país, este de la provincia de La Pampa, Córdoba, Buenos Aires, y el norte de la Patagonia”.

“Hasta noviembre habrá exceso de precipitaciones sobre las altas cumbres de los ríos Limay, Neuquen y Collon Cura, pero fundamentalmente sobre el Neuquén y sur de Mendoza, con mayor impacto sobre las cuencas de los ríos Neuquén y Colorado”, explicó después.

Según la especialista “esta humedad se traslada también hacia la meseta y los valles, y sobre el trimestre de verano de enero a marzo las mayores lluvias para el norte de la Patagonia se van a producir en la zona de la costa”.

Adelantó asimismo que es probable que las lluvias se incrementen “en un 400 por ciento en relación con la media en la región, llegando a un total de 700 a 800 de precipitación para todo el año”; y advirtió que “lo que puede preocupar es la intensidad de esas lluvias por el impacto del escurrimiento”.

Ostertag aseguró que en la AIC “estamos muy atentos al monitoreo del corto plazo, para detectar si se define un sistema de precipitaciones que resulte preocupante y pueda afectar a la población”.

“En este caso estaríamos dando las alertas correspondientes con plazos, cantidad de milímetros posibles y otros datos que resulten de interés a los habitantes de la región”, completó.