En horas de la mañana del lunes, la Seccional Río Grande de ATE, con sus dirigentes a la cabeza, copó la delegación de Hidrocarburos en la ciudad para reclamar y denunciar la presunta “persecución laboral” contra dos trabajadoras, que habrían sido despedidas luego de afiliarse al gremio.
“Es una actitud antisindical y antidemocrática; es persecución ideológica”, valoró Marcelo Córdoba, secretario de la Seccional local, quien adelantó que mañana continuarán con las medidas de fuerza, que hoy paralizaron la atención en Hidrocarburos.
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