
El Municipio con la ayuda de una grúa privada realizó éste martes la maniobra donde el vehículo anfibio quedó emplazado definitivamente en una plataforma en la zona de los monumentos sobre la calle El Cano.
El tránsito en la zona fue interrumpido por varios minutos hasta que culminara con éxito la maniobra de mover el vehículo de varias toneladas de peso.
Este vehículo militar anfibio que participó en la guerra de Malvinas, fue donado por la Armada Argentina al Centro de Veteranos de Guerra ‘Malvinas Argentinas’.
Vehículo Anfibio Oruga –VAO en la jerga militar- llegó el 27 de marzo del 2014 desde el norte del país.
Ricardo Antonio Sánchez, quien desembarcó en unos de estos vehículos el 2 de abril de 1982 se sintió profundamente emocionado el día en que el vehículo llegó a Río Grande, señaló por aquel entonces que “un verdadero sueño” de tenerlo en la ciudad.
“Estuve destinado en esta unidad y hay varios compañeros de acá –como Expósito, López, Polizzi- que fueron tripulantes de estos vehículos anfibios durante el desembarco argentino en Malvinas”, dijo Sánchez.
El veterano de guerra recordó que “en 1970 me fui de pase al Batallón de Vehículos Anfibios y estos anfibios comenzaron a llegar al país en 1974”.
Añadió que “estuve 15 años sirviendo en esa unidad militar y para mí es un orgullo, un placer y una satisfacción que ahora esté uno de estos anfibios en la ciudad de Río Grande; junto a otros veteranos estuvimos años luchando para traer este vehículo que participó en el desembarco de Malvinas”.
Sánchez detalló que “estos vehículos son de desembarco; es decir, bajan de los buques de guerra y se acercan a la playa. Entran 30 hombres en la unidad, 25 con todo su equipo de combate; más el jefe y la tripulación que suman 5 hombres”.
Agregó que “en Malvinas, fue transportado por el buque dique San Antonio y apenas estos vehículos toman la playa, flotan y se desplazan por medio de turbinas, una vez que tocan tierra firme, traccionan con la oruga, igual que un tanque de guerra”.
A punto de quebrarse, ‘El Gato’ Sánchez como se lo conoce entre sus amigos, recordó con emoción los momentos vividos en el desembarco en Malvinas. “Estábamos en el buque y cuando nos dijeron que nos preparáramos porque teníamos que tomar nuestras queridas islas, se nos nubló la vista por la emoción.
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