
El sistema de coparticipación de impuestos tuvo disparidades regionales a lo largo de 2014 y minó el efecto redistributivo del sistema. Hay notables diferencias en lo que reciben las provincias desde el ministerio de Economía de la Nación, según revela el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) que muestra de qué modo Tierra del Fuego ha resultado ampliamente beneficiada en ese sentido.
Las disparidades mayores se observan comparando las jurisdicciones de baja densidad. Las provincias cuyos habitantes perciben altos ingresos promedio (entre ellas, la nuestra) recibieron fondos por habitante muy superiores a las de bajos ingresos.
De tal modo –describe el informe del IARAF- un ciudadano de Tierra del Fuego recibió fondos por coparticipación ($25.174) que son equivalentes a casi tres veces los que recibió uno de Neuquén ($9.174).
Al ir a la situación individual de cada provincia, se observa que en la Ciudad de Buenos Aires los habitantes recibieron ingresos 13 veces menor ($1.895 per cápita) que Tierra del Fuego, mientras que en otros casos las diferencias también fueron importantes, como por ejemplo Buenos Aires, (6,94 veces menos), Mendoza (3,65 veces menos) y Córdoba (3,30 veces menos).
Lo difícil de explicar es a dónde van esos fondos y por qué el gobierno de la Provincia no alcanza a cubrir las necesidades mínimas de la gestión cuando el ingreso coparticipable es tan ampliamente superior al de cualquier otra provincia.
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