
El éxodo de fueguinos por el receso veraniego y el feriado navideño se unieron este jueves para quitarle de pronto a la ciudad de Río Grande el movimiento febril que presentó durante los últimos días.
Aunque con lluvias intermitentes, el buen clima (temperaturas de hasta 14 grados y muy poco viento) permitió que muchos se animaran a pasar el tradicional día de campo, después de la Nochebuena y el paisaje urbano quedó prácticamente desolado durante toda la jornada.
Llamó la atención la ausencia casi total de transporte público, en tanto que los negocios respetaron el feriado y el panorama, en suma, fue de escasa o nula actividad en la zona comercial.
La lluvia (aunque escasa) desalentó a los que habitualmente hacen su caminata por la zona costera y solamente algunos vehículos, a marcha lenta, le pusieron algo de dinámica a la zona céntrica.
Fue la del jueves una jornada tranquila, sin accidentes y casi ningún episodio que alterara la calma del feriado.
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