
Ya se sabe algo de la audiencia de esta tarde en Nevada sobre la llamada «ruta del dinero K». Pese a los pedidos de último momento para que transcurra a puertas cerradas, el juez ya dispuso que, al menos, haya una parte púbica.
En una orden de este mediodía, el magistrado dispuso que antes de decidir nada, «escuchará los argumentos de las partes» sobre las razones para que sea pública o privada. Y que luego decidirá al respecto.
De ese modo, ya se sabe que parte de la discusión -la concerniente al formato que tendrá la audiencia- será pública y no a puertas cerradas. Así lo dispuso el juez Cam Ferenbach en una orden que acaba de publicar.
Las argumentaciones de las partes para pedir que sea cerrada fueron presentadas a último momento anoche. Es posible que el juez no haya tenido oportunidad de analizarlas. Por eso pide a las partes que expongan sus razones de manera pública y él, entonces, tomará una decisión.
Tal como informó La Nación, sobre la hora del comienzo de la audiencia en Nevada en la que se prevé tratar aspectos de la llamada «Ruta del dinero K», se pidió al juez que la deliberación sea cerrada y se impida la presencia de personas ajenas a la causa y de periodistas.
«Hay que impedir que se haga un circo de esto», dice la presentación de última hora del abogado de Patricia Amunategui, una testigo en el expediente.
La presentación alega que NML -el fondo de Paul Singer- quiere usar lo que allí se diga a través de la prensa.
En igual sentido se presentó la empresa Val de Loire, la que se asocia con Cristóbal López , y pidió lo mismo. Su abogado, Jason Wiley, pidió expresamente que se considere dejar fuera de la sala a periodistas argentinos.
«En este caso, los periodistas estarían ocupando el lugar del jurado», sostuvo el letrado al anticipar que la prensa «dará por cierto» lo que allí se diga, sin detenerse a considerar si lo es o no y que eso provocará un daño irreparable.
La audiencia de hoy refiere básicamente a pedidos de información. Los fondos buitre intentan obtener datos de supuesto dinero de corrupción para, en el caso de identificarlo, intentar embargarlo. También, para usar esa información como arma de presión para llevar a una negociación del fallo que ya tienen en su favor.
En el caso de que la discusión sea a puertas cerradas, eso no impide que, luego, el juez pueda decidir la publicación de la información que hay en el expediente y que ahora permanece protegida por un paraguas de confidencialidad.
«Una cosa es la discusión y otra cosa es lo que luego se resuelva», se explicó.
Lo que sí queda claro es que tanto la testigo Amunategui, en lo que refiere a la causa de las supuestas empresas de Báez, como la firma Val de Loire que se vincula a Cristóbal López, están haciendo enormes esfuerzos por mantener todo en reserva.
La audiencia está citada para las 18 en la Argentina y difícilmente algo trascienda sino hasta dos horas después.
Fuente: La Nación
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