
Comenzó el semestre a punto de cambiar de aire y como tercer centrodelantero en la consideración del entrenador Carlos Bianchi. No obstante, Nicolás Blandi se quedó a pelearla y ayer recibió su mayor premio. El goleador marcó el tanto con el que Boca derrotó 1 a 0 a Corinthians en el primer cruce de la serie de octavos de final de la Libertadores -la revancha será el 15, en San Pablo-. Así, aunque no jugó decididamente bien, el equipo de la Ribera cumplió con la premisa de ganar, sin importar la diferencia, y sumó confianza luego de varios tropezones en el torneo local.
En la primera mitad, Boca se mostró con más actitud con relación a sus últimas presentaciones, especialmente presionando para recuperar rápido la pelota. Sin embargo, pese a las buenas intenciones de Walter Erviti, que intentó convertirse en el conductor del equipo ante la ausencia de Juan Román Riquelme, faltaron ideas y cambio de ritmo. Igualmente, la pasividad de Corinthians era tan elocuente que Boca dispuso de cuatro jugadas de peligro, dos de ellas por la vía área, con cabezazos de Guillermo Burdisso y Blandi, luego de tiros de esquina.
En el complemento, el trámite no varió demasiado. Pero a los 13 minutos, apareció la efectividad del hombre de la noche, que convirtió en oro la primera oportunidad que tuvo. Tras una fallida pared entre Juan Sánchez Miño y Clemente Rodríguez, Cristian Erbes tomó el rebote y remató con violencia al arco defendido por Cassio. Su disparo se iba muy desviado, pero, olfato mediante, Blandi metió su botín derecho y estampó su nombre en la red. A partir de ese momento, al conjunto brasileño se lo notó perdido y falto de reacción. Sólo inquietó a Agustín Orion en dos ocasiones, a través de Romarinho y del peruano Paolo Guerrero, que estrelló un derechazo a colocar contra el segundo palo. Entre la impotencia del visitante y el conformismo del conjunto del Virrey, al que le faltó convicción para estirar la ventaja, el partido se fue diluyendo. Sólo quedó tiempo para un gol bien anulado a Pablo Ledesma por posición adelantada. El volante se fue expulsado porque primero fue amonestado por sacarse la camiseta para festejar un largo rato el gol que finalmente no fue y un minuto después vio la tarjeta roja por un infracción.
Boca debe continuar mejorando. Pero dio el primer paso y sabe que cuenta con un delantero que le sacó agua a las piedras. El nueve de oro.
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