Sin dudas, la participación del francés Sébastien Loeb en la edición 2013 de la trepada de Pikes Peak hace que todo el mundo del rally esté atento a esta importante competencia que se realiza en medio de las montañas Rocallosas estadounidenses.
El nueve veces campeón mundial de rally probará suerte con un Peugeot 208 T16 de 872 cv preparado especialmente por la marca del León con el objetivo de quebrar el récord en la clase “Unlimited”, tal como lo hizo en la década de 1980 con el finlandés Ari Vatanen.
A la espera de desandar los 20 kilómetros de la trepada, que incluyen 156 curvas y un recorrido que serpentea desde los 2.800 metros de altitud hasta los 4.300 de la cima, Loeb comentó sus sensaciones.
“Mi trayectoria ha estado marcada por numerosos desafíos y los nuevos retos me motivan. Pikes Peak es una combinación de ambas, sobre todo es un gran reto deportivo, así que es un muy buen proyecto para estar involucrado y tengo que admitir que esta carrera ya estaba en mi mente desde hace mucho tiempo. La tenía en mi lista de cosas exóticas que hacer”, apuntó en una entrevista al sitio del WRC.
“A un nivel diferente, Pikes Peak me recuerda a mi experiencia en los X-Games el año pasado con el Citroën DS3 XL. Era un nuevo tipo de carreras, aunque conoció el formato básico, tenía que enfrentarme a nuevos rivales y eso está muy bien, es refrescante”, agregó.
Seb también habló de la “bestia” que le tocará conducir. “En la categoría Unlimited se pueden usar coches únicos y eso es un gran atractivo. Casi todo está permitido: dos o cuatro ruedas motrices, turbo, prototipo, híbridos, etc. Me gusta la diversidad, así como la idea de pilotar un coche diferente o por lo menos un coche cuya filosofía es diferente a lo que conozco”, dijo Loeb. Y por último señaló: “Sé que la gente espera que brille en Pikes Peak y mi objetivo siempre es la victoria”.

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