
El nombre de Stephane Peterhansel sigue irremediablemente amarrado al rally Dakar. El francés reeditó el triunfo del año pasado y consiguió su undécimo título, el quinto en autos, tras finalizar en el 10º lugar de la 14ª etapa, que fue ganada por Nani Roma. El segundo lugar en la general fue del sudafricano Giniel de Villiers.
«Monsieur Dakar» obtuvo una nueva corona con sólo dos triunfos de etapa en este rally. Lo ganó más veces que cualquier otro piloto. Esta vez, como en muchas de las anteriores, la clave del éxito fue la fiabilidad y la constancia. Peterhansel consiguió algo al alcance de muy pocos pilotos: completar un Dakar sin cometer prácticamente ningún error. Con un Mini que funciona de maravilla, la victoria fue relativamente tranquila.
Enduros, motocross y supercross le llevaron a afrontar el reto del Dakar, en el que debut en 1988 con un honorable puesto 18. El espíritu del Dakar lo sedujo rápidamente. Tres años más tarde ya controlaba la carrera y sumó su primera victoria sobre dos ruedas, un triunfo que abrió su dominio sobre el Dakar que le llevara a sumar seis títulos en ocho años.
Patronelli, campeón otra vez

Hizo todo bien y terminó con una amplia ventaja. Marcos Patronelli (Yamaha) consiguió su segunda victoria en el Dakar, tras conseguir el segundo lugar en la 14ª etapa. El piloto de Yamaha había conseguido el título en 2010 y dos segundos puestos, en 2009 y 2012. En el último tramo no tuvo problemas para mantener la ventaja de casi dos horas en la clasificación.
El segundo lugar en la general fue el chileno Ignacio Casale, a 1h50’35», y tercero quedó el polaco Rafal Sonik, a 3h16’49. El argentino Lucas Bonetto finalizó en cuarta posición a 3h40’10»
La victoria en la última etapa, entre La Serena y Santiago, fue para el sudafricano Sarel Van Biljon (E-ATV), seguido del emiratí Sebastian Husseini.
Despres, pentacampeón en Motos

El quinto rally Dakar conquistado hoy en motos por Cyril Despres completa con éxito la transformación que el fenomenal piloto francés, de 39 años, había comenzado tiempo atrás para adaptarse a la competencia sobre las pistas sudamericanas. En la etapa 14ª consiguió el 14º lugar, pero supo mantener la diferencia para consagrase. En la segunda posición de la general quedó Ruben Faria.
Figura indiscutida del Dakar en motos durante la última década, el piloto nacido en Fontainbleu, en las afueras de París, recorrió un largo y esforzado camino deportivo desde que se hizo de su primera máquina de 80 cm3 a los 13 años. Despres llegó al rally en el 2000, cuando se disputaba en tierras africanas, y terminó 16mo. y 2do. en su clase, con una Honda XR 400, pero desde que llegó al podio en 2003 nunca más se bajó.
A los 27 años, el francés fue revelación en el Dakar 2001, cuando ganó su primera etapa, y en 2005 llegó su primer título, también con KTM. Una lesión en el hombro lo postergó en 2006, pero al año siguiente volvió a ganarlo, al igual que en 2010 y en 2012 ya en Sudamérica.
Hace dos años, Despres cambió totalmente su preparación para el Dakar sudamericano. Varió los terrenos en los que se entrenó y compitió durante el año previo para adaptarse mejor a estos nuevos escenarios, una estrategia que le dio muchos resultados. Sin embargo, ni él ni todo el mundo Dakar hubieran esperado que otro previsible título de Despres llegara sin un mano a mano con el rival con el que animó la categoría durante los últimos años, el catalán Marc Coma, tres veces ganador.
La gran paridad del segundo lote, media docena de pilotos repartiéndose triunfos de etapa, lo favoreció y ni siquiera el gran envión final del chileno Francisco “Chaleco” López alcanzó para recrear un poco de sus batallas contra Coma. Hoy, apenas llegado a la meta, recordó: «Tantas horas de trabajo, solo en casa, durante seis meses. Cuando llegás a la meta, ahí comprobás que todo ha sido bien hecho por el equipo».
«Nunca podemos usar la palabra fácil en el Dakar. Pero esto se lo dedico a las mujeres que padecen cáncer, porque mi lucha comparada con la de ellas no es nada”, reconoció. Luego, dio por seguro que correría otro Dakar y aceleró su moto para ir al encuentro de sus compañeros de KTM. Un auténtico Despres
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