
Juan Carlos Olave tiene ahora un motivo más para estar en el corazón de los hinchas de manera eterna. A los 34 años, el arquero de Belgrano, presente en la histórica hazaña del Pirata en la cancha de River el día del ascenso a Primera, completó el curso de director técnico y, título en mano, su nombre comenzará a sonar para ocupar el banco celeste en un futuro. “Fue como volver al secundario. Fueron dos años muy lindos junto a mis compañeros. De ellos aprendí muchas cosas, me hicieron sentir como uno más”, le contó al diario Día a Día.
El Uno, mejor promedio de su su promoción en la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino, ve a la profesión de entrenador desde otro punto de vista. “Uno cree que ser DT es sólo a nivel profesional. La parte de formación es muy importante con los más chicos y quizá el proceso de ser formador sea clave. No sólo existe la Primera. A veces se quiere inventar de más cuando el fútbol es más simple. Aquellos que lo complican es porque quieren ganar protagonismo. Los DT no vamos a definir un partido, hay que ser sinceros y saber llegarle al jugador”, cerró.
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