
Al analizar los puntos que suman en la tabla All Boys y Colón (apenas uno los separa), no llama la atención el resultado que dejaron en Floresta. Sin embargo, a la hora de buscar explicaciones, el debe queda bien distinguido para ambos. El Sabalero pasó desapercibido en la cancha y el Albo, netamente superior, no pudo concretar sus chances para sumar de a tres. Más, sufrió el gol de Sebastián Prediger en una de las pocas en que fue atacado y, a pesar de recomponerse rápido con gol de JP Rodríguez, no tuvo la claridad necesaria para cristalizar su superioridad en el resultado.
El juego tuvo una sola tónica. All Boys enchufado, proponiendo, yendo para adelante y Colón (con nueve cambios con respecto al 0-0 con Boca) esperando para golpear de contra. De la mano de Martín Morel, el local movió los hilos del PT pero no pudo romper la última línea. Y en una excepcional contra conducida y definida por el Perro Prediger, se vio extrañado en desventaja.
Sin embargo, la justicia llegó pronta en el arranque del complemento: JP Rodríguez desparramó a Pozo e igualó las acciones. Luego, sea por impericia propia o por aciertos de la defensa sabalera, no pudo cantar victoria. Volvió a tenerlo Rodríguez y también Borghello; Pozo le negó a Coronel un tremendo cabezazo y el ingresado Montoya la tiró afuera… No hubo cómo.
El punto no le suma demasiado a ninguno. Colón, que en la próxima recibirá a Unión en el clásico santafesino, al menos se salvó de una derrota desmoralizante. Igual, acumula cinco sin ganar. Por el lado del Albo, que venía de comerse cuatro con San Lorenzo, la deuda pasa más por el dominio que ejerció en el partido y que no supo, o no pudo, traducir en gritos.
Comentarios