
El sábado pasado entró y le hizo dos goles al Getafe, llegando desde el banco. Y ahora, en el comienzo de una nueva Champions League, Leo otra vez metió doblete. De ésos que sirven, que suman. Porque el Barcelona de Tito Vilanova no jugaba bien y sufría contra el Spartak de Moscú. Perdía 2-1 y no encontraba el camino. Pero el 10 primero la embocó en un centro y, al ratito, cabeceó fuerte en la boca del arco para el 3-2, para dar vuelta esta historia, después de un centro de Alexis.
El Spartak fue un rival chivo, que empezó a perderlo cuando se tiró atrás después del 2-2. Con Insaurralde jugando en la zaga central, el equipo ruso no se achicó y en el segundo tiempo lo dio vuelta. Sorpresa total en el Cam Nou, más allá de que la derrota no significaba nada ni determinaba el futuro del equipo, teniendo en cuenta que era el primer partido de la fase de grupos. Pero apareció Messi, encendido con sus goles en el semestre, metiéndola en la Selección y en su equipo, en el torneo y ahora en la Champions, de tiro libre, de cabeza y también de jugada. Fue goleador de las últimas dos ediciones y, si sigue así, grandes chances tiene de repetir. Imparable Leo.