
La escena inmortaliza la última jugada como profesional de «Zizou» a quienes muchos consideran como el mejor futbolista de la historia de Francia, que se dio en la final del Mundial de Alemania 2006 y por la que finalmente fue expulsado.
La figura de bronce tiene más de 5 metros de altura, se llama «Cabezazo» y será retirada del lugar el próximo 7 de enero.
«Esta estatua se enfrenta a la tradición, que consiste en hacer estatuas en honor de algunas victorias. Esta es una oda a la derrota», explicó Philippe Alain Michaud, comisario de la exposición.