
Sonríe Newell’s, y está bien. Alivió un poco esa pesada carga que le ejercerá presión durante la temporada. Ganó y sumó valiosos tres puntos para incrementar su promedio. El 1-0 no admite dudas. En el balance fue más y superó claramente a un Lanús desdibujado y que dejó preocupado a su entrenador, Guillermo Barros Schelotto, por las dos derrotas seguidas.
Newell’s se fortaleció en el campo de juego a través de su columna vertebral. Ahí marcó la diferencia. Tuvo una imagen de equipo, con una idea de juego que supo plasmar. Tres aspectos determinantes: solidez al defender, inteligencia para recuperar la pelota e intuición para ser punzante en el ataque.
Fue incisivo, claro. Y lo demostró apenas comenzado el partido. Ya a los 3 minutos una media vuelta de Sperduti que se fue cerquita del palo derecho fue un buen anuncio. Cuatro minutos después, Figueroa ingresó por la izquierda y tras un rebote fortuito, Bernardi -en posición neta de gol- definió mal.
La defensa de Lanús (con el opaco debut del venezolano Vizcarrondo) hizo agua literalmente. Algunas distracciones y marcas perdidas. Naturalmente, el gol fue la consecuencia. Gran trepada de Cáceres por la derecha, el envío bajo lo dejó pasar Maximiliano Rodriguez y Sperduti tuvo espacio y precisión para definir de derecha.
En desventaja, Lanús intentó tener la pelota, pero sólo insinuó. Valeri, perdido por la izquierda, casi no la tocó. Fritzler y Pizarro se mostraron imprecisos. Y la apuesta ofensiva era el pelotazo para Regueiro, ya que Castillejos no pudo despegarse ni eludir la marca. La única chance potable del equipo local fue al promediar el primer tiempo a través del tiro libre de Ayala y Castillejos la tiró afuera. Mérito de Newell’s: tácticamente no dejó progresar a Lanús y lo complicó cada vez que cruzó la mitad de cancha. Vergini y López fueron firmes atrás. Bernardi le dio movilidad al medio. Clase y oficio en Maxi Rodríguez (se fue lesionado) para distribuir juego. Arriba Sperduti generó peligro y definió al gol (no marcaba desde el 1-0 ante Atlético de Rafaela el 18 de marzo).
El ingreso de Benítez le dio un poco de aire a Lanús. Valeri se soltó más y así llegó dos veces (remates de Valeri y Regueiro) ante Guzmán. Pero Newell’s respondió rápido: Sperduti atacó por derecha y el pase hacia atrás lo conectó Maxi Rodríguez (recibió un fuerte pisotón y por precaución fue reemplazado), cuyo envío pasó cerca del palo izquierdo de Marchesín. La variante de Díaz fue efímera: se perdió un gol y al toque lo expulsaron por un codazo a Mateo. Lanús se desesperó y Newell’s, bien parado y con la circulación de la pelota, esperó tranquilo el final.