
Durante la primera etapa del Gran Premio La Hermandad en el lejano confín austral, un piloto con un gesto, canceló todo el egoísmo que el profesionalismo ha exacerbado.
Agustin Vidal-Carlos Valerio comparten la misma categoría y luchan como rivales contra Angel Benitez-Eduardo Cardenas, incluso corriendo autos iguales.
Benitez tuvo un problema y como se observa en la imagen quedó varado en el barro a metros del final.
Habían recorrido más de 400 kilómetros en franca lucha y la decisión de Vidal y Valerio, redime a la esencia del deporte.
Se detuvieron, asistieron a sus rivales, los ayudaron a llegar a la meta y como si fuera poco, respetaron su posición.
Definir grandeza, resulta pobre como concepto. Ha sido un gesto único, ejemplar, excluyente…de esos que alguna vez…formaban parte del deporte motor.
Gracias a Agustin Vidal y a Carlos Valerio. Ya trascendieron La Hermandad. No son profesionales..son verdaderos deportistas.
Fuente: Rallynoticias.com
Foto:Rodrigo Nuñez